El minuto más triste de mi vida

Minuto 92 – Son los nervios los que me tienen al filo de la butaca. El equipo ataca y ataca. Ahora caerá el gol. Veo a mi alrededor y todos están igual. Unos con el vaso en la mano, otro con el puño cerrado. Es un momento tenso en el BBVA.

Minuto 93 – Veo a Jonathan reclamar … ¡Necesitan tranquilizar! , Falta un minuto para que termine el par…. ¡Que! ¡No! ¡No! ¡No! ¿Qué pasó? ¿Quién no marcó? ¿Quién se distrajo? ¡Noooooooooooooooooo!

Quiero gritar, quiero mentar la madre, quiero decir algo ¡No puedo! ¿Qué es esto? 17 jornadas alentando, Cuartos de Final y Semifinal aquí en mi butaca, apoyando desde siempre y el cuento termina así. ¡Carajo!

Es uno de los momentos más tristes de mi historia como aficionado Rayado. No siento dolor, no siento tristeza. Es un vació. No hay descripción.

La misma gente que alentaba es la que ahora está sentada en su butaca, mira como pasan los segundos, como se nos va la copa.  Lo que eran risas y diversión ahora es silencio y llanto. Lloramos, ¡Si! Porque después de tanto la gloria estuvo tan cerca, A UN MINUTO y se fue.

Tomo la salida, voy callado, no es un momento en donde quieras hablar. Veo muchas caras boca abajo, mucha gente reclamando, muchos queriendo gritar un sentimiento de injusticia que por obvias razones no lo harán. Lejos de una temporada casi perfecta queda un amargo sabor. Dicen que caer duele, pero no sabía que esto tendría un grado superlativo.

Aún así me quedo con algo ¿Qué nos hace ser aficionados a Rayados? . No son los campeonatos, no es el fútbol que despliega el equipo, no es tener un majestuoso estadio. ¡Es un sentimiento! Es ponerte la camiseta  en cualquier día sin importar si juegan o no. Es  decir con orgullo que perteneces al Club de Futbol Monterrey. Es cierto, lo de anoche duele y quedará grabado como un capítulo negro y gris, pero ¿De peores hemos salido no? Tenemos un equipo que avasalló en la liga, que nos puso en el mapa una vez más y dejamos en claro que en esta ciudad solo manda UNO

¿El campeonato? Ya llegará…. No falta mucho, pero pronto habrá una nueva estrella. Esta era una oportunidad inmejorable, pero el destino nos tiene preparadas mejores cosas.

Con orgullo hoy digo ¡Honor de ser Rayado!