Rayados del Monterrey: A reinventarnos en este Ap2016

Después de la final perdida recuerdo que iba cabizbajo en mi carro escuchando las declaraciones que emitió Antonio Mohamed al termino del partido y hubo una línea que me llamó poderosamente la atención “Nos tenemos que reinventar”… camino a mi casa, esa frase me resonaba una y otra vez en mi mente.

Entiendo por reinventarse a dejar de lado quién hemos sido hasta ahora y afrontar cambios radicales. Y no solo eso. En el camino también habrá que superar miedos, replantear ideas, conceptos, transformar objetivos, estructuras, comportamientos… Es ciertamente, un reto complicado.

Si Tany decide reconstruir el modelo de juego tiene que hacer frente a varias premisas. La opinión pública siempre preguntará por si se querrá tener el balón o no, el tema famoso ese de la posesión, sistema de juego a emplear.

Hoy en día, el fútbol se entiende de una manera holística y compleja, conformada por circunstancias que determinan interrelaciones con individuos. El trabajo de los entrenadores es poder provocar esos encuentros, al final del día, según a como se acomode a los jugadores en la pizarra es como devendrá en los futuros desarrollos que ellos mismos harán. Todo es cuestión de proponer.

Me ha llamado fuertemente la atención el tipo de contratación que ha realizado Monterrey con Celso Ortiz, este tipo de jugador desde mi perspectiva, rompe con el molde de jugador con los que acostumbra a tener entre sus filas el turco. Por lo general las características son las de jugadores más destructivas (en el buen sentido de la palabra) que de construcción, caso de Pablo Aguilar, Goltz, Pellerano etc…El corte de Ortiz es más fino, donde además de recuperación cuenta con una gran llegada al arco contrario, jugador con salida. Quisiera pensar que aquella frase de “Nos tenemos que reinventar” cobra sentido.

Yo le diría a Mohamed que hay algo que para mí es innegociable a la hora de hablar sobre la disposición de los jugadores: la situación de los interiores en el equipo, ahora que los tenemos (al margen de contar también con otras formaciones como dobles pivotes o media puntas, por ejemplo) y cuáles serán esos comportamientos relacionales de los interiores.

Lo que les quiero plantear en este artículo es poder definir las líneas maestras sobre qué es un interior, y las ventajas competitivas que suponen.

Ahora que contamos ya con interiores como Celso Ortiz, Ayovi, en un momento dado con Sánchez y Poncho González, es fundamental tenerlos, porque son la correa de transmisión del equipo, el engranaje clave de todo equipo. Las ventajas competitivas podrían ser las siguientes:

  • Recepcionar a espaldas sobre los dobles pivotes rivales.
  • Se pueda articular situaciones equilibradas de ataque-defensa por ambas bandas en una secuencia central-lateral-interior-extremo, creando lo que se le conoce como Estructuras de Animación. Un ejemplo: Basanta-Ayovi-Ortiz-Cardona.
  • Tener la capacidad de adelantar el centro de gravedad de los equipos a la hora de realizar la presión. Es lógico esto: si tienes dos jugadores situados diez metros más cerca de los delanteros (En ciertos momentos del juego con Ortiz y Sánchez), el equipo podrá volcarse hacia campo contrario con mayor facilidad
  • La llegada a partir de la segunda línea es más fluida ocupando posiciones de frente al área donde se podrá organizar el equipo.
  • Sus movimientos son siempre hacía afuera, saltando a ambos lados de los pivotes rivales. Desde otra perspectiva, su compañero pivote es el eje sobre el que se mueven los interiores como dos péndulos,  acercándose-alejándose en función del balón (pensemos en Gargano con Ortiz-Sánchez).

tactica

Los interiores son el bien más preciado de un equipo, garantizan la forma de juego, no todos pueden jugar ahí, se necesita un profundo conocimiento del juego, entre otras cosas. Son los encargados de llevar la manija del tiempo del partido, deciden cuándo, cómo y por dónde.

Por imaginar un ejemplo en el cuadro Rayado, Con un interior en el caso de que Ortiz realice esa función podría tejer coordinadamente el ataque, enlazando el juego con un motor secundario (Cardona, Sánchez, González formarían parte de este grupo de jugadores).

La capacidad técnica de Celso puede ser alta en los detalles que permitan continuidad en el juego, como: dominio de ambas piernas, capacidad para controlar siempre con la pierna más alejada del rival y dominio del espacio-tiempo a la hora de la toma de ejecución de las tareas. Criterio para transicionar rápidamente.

Poseer el concepto del tercer hombre, o bien, que la conducción se use para favorecer espacios a los compañeros al atraer rivales (“Nunca se toca si no sale un rival”, decía Guardiola) o que “dos pases de quince metros son mejor que uno de treinta”.

Finalmente: jugando con interiores se podría generar Volumen de Juego. Se entiende por Volumen de Juego a la capacidad que tiene un equipo de ordenarse a través del pase y ese volumen debe ser cuantificado y, sobre todo, cualificado por los interiores. Ellos ordenan cuándo jugar corto, cuándo hacerlo largo, cuándo profundo, cuándo amplio…Aquí podríamos dejar de ver tanta juego directo, saltar líneas tan reiteradamente que a veces lo que provoca es correr y correr generando fastidio y cansancio en el jugador.

Desde mi trinchera, pienso que jugar con interiores supone una superioridad cualitativa respecto al empleo del doble pivote (Gargano con Ortiz), pues provoca que haya más líneas de pase y menos horizontalidad, además de ser proactivos con balón, buscando generar el volumen de juego necesario.

En nuestro futbol se ven muchas defensas, muchos delanteros, muchos pivotes, pero pocos interiores y ahora que pienso que el turco cuenta con ellos se podría llegar a reinventar.

Las personas cambian cuando se dan cuenta del potencial que tienen para cambiar las cosas. Paolo Cohelo.

@Orlix77