Un capitán sin gafete

Por : Francisco Pérez

Twitter : @_pacoo

Han transcurrido ya 3 fechas del presente torneo Apertura 2016 y a nuestro equipo, al Club de Fútbol Monterrey, no se le ha visto el fútbol vertiginoso, rápido y, sobre todo, no se ha visto que logren definir con la misma precisión  a la que nos acostumbró el torneo pasado. Ya se está extrañando a aquel Rayados que nos tenía al filo de la butaca cada que iba al frente, urge que vuelva el Edwin Cardona que nos acostumbró a ver magia en la cancha, el Funes Mori que además de definir de mil maneras también daba asistencias, el Carlos Sánchez que corría y no daba ningún balón por perdido.

Sin duda alguna el torneo casi perfecto que hizo nuestro equipo el semestre pasado nos acostumbró a ver un fútbol maravilloso, entretenido y con pocos errores pero todo esto era gracias a que se conjugaban perfectamente 5 jugadores de calidad indiscutible: Edwin Cardona, Rogelio Funes Mori, Carlos Sánchez, Dorlan Pabón y Walter Gargano. No había manera de parar un ataque en donde participaran estos 5 jugadores. Todo iniciaba con una bola recuperada por Gargano y pasaba por “Los 4 fantásticos”, de manera que combinándose la bola o con una soberbia definición de larga distancia uno de estos 4 la mandaba a guardar, así nos acostumbraron, es un Monterrey que, como afición y como consumidores de un espectáculo, nos gusta ver y urge que Antonio Mohamed recupere a los 4 fantásticos.

Sin embargo, a pesar de que 3 de estos hombres no han andado y de la ausencia de Dorlan por su llamado con la selección olímpica de Colombia, ha habido un líder futbolístico más discreto, uno que grita, da órdenes y, como todo buen capo del medio campo, les pide sacrificio a sus compañeros. Walter Alejandro Gargano Guevara, un hombre que durante los 3 partidos ha corrido, ha ordenado el juego, ha ido al frente con la misma intensidad con la que ha defendido y peleado el balón. Sin duda alguna Walter Gargano ha sido el único jugador que ha mantenido e incluso incrementado su nivel con relación al torneo pasado.

Durante los 3 partidos se vio un Gargano que, sin portar el gafete, ordenaba, acomodaba, corría y les ponía el ejemplo a todo el medio campo  y al ataque de Monterrey. Walter ha sido, sin duda alguna el hombre que se ha mantenido en el nivel que le conocemos, un hombre de experiencia, un jugador que recupera la bola y sabe llevarla al frente. Ese ha sido Walter Gargano en este inicio de torneo, sin ser un gran gambetero y sin necesidad de ser la estrella, ha sido el líder futbolístico y el hombre que recupera los balones y comienza el ataque de este Monterrey.

Sin portar el gafete de capitán, sin lucirse con grandes goles, practicando un fútbol sencillo de “tocas y te mueves”, así se ha vuelto el jugador diferente del equipo; diferente no porque pueda lograr grandes hazañas con el balón en los pies o porque tenga una enorme técnica individual, diferente porque nunca ha dado un bola por perdida, porque ha ido a pelear todos los balones que le tocan. En fin, ha sido el diferente porque ha sido intenso y ha dejado todo en la cancha en este inicio de torneo, porque mientras todos caminan o trotan, mientras todos pasean la pelota sin sentido alguno, él les exige ir más rápido, ir más al frente y, sobre todo, les exige entregarse. Quizá por vergüenza futbolística, quizá por respeto a la enorme afición que tiene nuestro equipo, pero él ha sido el hombre que les exige.

Gracias, Walter por ponerles el ejemplo. Y para todos los demás jugadores: Claro que nos importa ver ganar al equipo, pero lo molesto no es perder, lo molesto es ir perdiendo y verlos caminar, sin ganas de sacar el resultado. Lo molesto no es que no ganen, lo molesto es que hacen muy poco por ganar y eso para nosotros, para la afición, es imperdonable e inaceptable. Merecemos mucho más.