Buffet de culpas…

Por : Francisco Pérez

Twitter : @_pacoo

No hace falta describir todo el festival de errores que vimos en la cancha de CU, para quienes gustan de las tácticas, de los distintos parados y de técnica fue un partido simplemente horrendo. Nuestro equipo perdió con unos Pumas que atacaban con mucha decisión, pero en la defensiva no tenía ni pies ni cabeza. Del otro lado del campo, de nuestro lado de campo, fue algo parecido, pero con la enorme diferencia de que la delantera felina no perdonó y en cuanto pudo encajó los primeros goles.

Para quienes les gusta buscar responsables y echar culpas a una sola persona les tengo una buena noticia: Hay todo un buffet de posibles culpables, comencemos: “El Melli” Funes Mori fallando las primeras opciones claras de gol que tuvo el equipo. Hiram Mier errando al tratar de cortar las jugadas. Walter Gargano impreciso y regalando balones al intentar salir desde zona de seguridad con el balón controlado. Edwin “El Extraviado” Cardona, que si alguien sabe algo de él haga favor de avisar al Club, el joven volante no corre, no se entrega, pareciera que no le interesa el equipo, le gusta ser la estrella, pero no le gusta entregarse como tal. Alexander, malamente llamado “Dida”, Domínguez que se comió un golesito. Y por último, pero no menos culpable, Antonio “El Turco” Mohamed que decidió sentar al jugador de mejor momento en su equipo para meter al jugador que menos corre -sí, hablo de Yimmi Chará y Edwin Cardona-.

Cuando la mejor jugada que lograste hacer en el área contraria la hace tu defensa central y la culmina con gol tu otro defensa central, definitivamente algo estás haciendo mal. La goleada duele, claro que ver tantos goles en contra duele, pero duele mucho más y cala mucho más escuchar en televisión nacional: “Todo Monterrey caminando, es un equipo sin espíritu”. La pregunta obligada es: ¿Realmente somos un equipo “sin espíritu”? Lo dudo.

No logro entender con qué cara reclaman los jugadores a la afición los abucheos después de perder contra un equipo tan limitado como Árabe Unido. Somos una enorme afición, una enorme hinchada y una enorme institución y si abucheamos es porque hay 53,500 personas que pagamos un abono, que compramos un servicio, y no estamos dispuestos a que digan que no tenemos espíritu que no peleamos por ganar. Hace no muchos años el Club de Fútbol Monterrey le hizo ver a todos los centralistas que este club es igual o más grande que cualquiera de los que están en el otrora Distrito Federal y nosotros, la afición, no vamos a permitir que por culpa de jugadores que no sienten la camiseta o no tienen ganas de jugar, se pierda el respeto que alcanzo este Club.

Hemos madurado como afición, hemos aprendido que no solo se trata de apoyar, que esto es un negocio, que nosotros pagamos por un espectáculo y si lo que nos están vendiendo como “espectáculo” es una burla donde todos los jugadores caminan y solo 2 o 3 se echan el equipo encima entonces estamos en nuestro derecho de exigir.

A los jugadores se les olvida que aparte de aficionados somos clientes, podemos y debemos exigir un espectáculo de calidad. No basta un equipo con grandes individualidades, como afición y como clientes sabemos que este equipo está para grandes cosas, pero tal parece que solo a nosotros nos interesa.

A todos ustedes, quienes portan la camiseta en representación de esta enorme afición solo me queda decirles: No estamos dispuestos a aceptar tan poco juego y si es necesario abuchear lo vamos a hacer. Esta afición se hará sentir para bien y para mal, hemos madurado, somos conscientes de nuestra condición de clientes y vamos a exigir la calidad que merecemos, les guste o no.