Jonathan o Alexander

Por: Marcos López

Twitter : @MarcosLopez87

Este torneo es peculiar para el marco rayado ya que por primera vez desde que Jonathan Orozco le ganó la carrera por la titularidad a Christian Martínez, se ficha un competidor que llega con una reputación importante para ser considerado competencia seria por la posición; siendo objetivos, el eterno suplente Juan de Dios Ibarra no era amenaza para Orozco y su titularidad; y ahora con su salida se abre un puesto para la llegada del internacional ecuatoriano Alexander Domínguez.

Existen ciertos paralelismos en las carreras de estos dos cancerberos, Alexander, hasta antes de su fichaje con el cuadro de Monterrey, solo había jugado en un club, La Liga de Quito, donde al igual que el ídolo rayado, formó parte del plantel histórico que triunfó en copas internacionales. Cumple la cuota de mínimo doscientos partidos en primera división, que los expertos dicen diferencia a un portero experimentado de un novato, y con un mundial en su currículum, llega en gran momento y por su edad de 29 años tiene sus mejores años como arquero por delante. En resumen, una gran contratación, ¿pero era lo que necesitaba el club?

Por lo mostrado en el verano en su selección durante la Copa América y estas primeras jornadas de LigaMx podemos apreciar que Jonathan y Alexander tienen un nivel similar en varios de los apartados que se evalúan del arquero, como lo son la habilidad para detener disparos, la organización de sus defensores, y un nivel moderado de excentricidad. Fuera de estos tres atributos pivote, están los secundarios como son lo físico, la velocidad para las salidas, distribución de la pelota, personalidad y habilidad aérea (cortar centros) que son en estos donde la balanza se desequilibra al juzgar estos dos grandes arqueros.

Alexander supera a Jonathan en tres de estos apartados secundarios, lo que lo convierte en un arquero más completo que él mexicano y el panorama pinta más claro si consideramos la debilidad perene del Club de Fútbol Monterrey a pelota parada; que se pudiera resolver con el gran balance, fortaleza y habilidad aérea de Domínguez. Me queda claro que, en un mundo ideal, sin la condicionante de reglas de convocatoria extrañas el titular debería ser el ecuatoriano.

Con el hándicap señalado, de la nueva regla que solo permite a diez “no formados en México” en el campo, Rayados tiene un problema, tiene 12, que tienen la calidad para ser parte de la convocatoria a los partidos. Es aquí donde se debe valorar en que posiciones existe mayor distancia de calidad entre la opción formada en el país y la que no. Creo que es muy evidente que tal distancia es un abismal entre los jugadores de campo. Solo para abrir boca creo que Celso Ortiz, Gargano y Chará son mejores que Cesar de la Peña, Luis Pérez y Santiago Rivera.

Con este problema arrastrado de años de malas gestiones de Luis Miguel Salvador en el periodo de fichajes, donde menos conviene gastar esa plaza es en la portería, ya que entre Orozco y Domínguez existe menos diferencia de calidad individual. Incluso Jonathan aporta cosas que el ecuatoriano aun no puede, como es liderazgo (aunque tal vez no sea muy carismático), por su edad, experiencia y recorrido dentro del club, se ha ganado que su voz sea considerada y es el referente del plantel rayado; además que es mejor en la distribución de balón, lo cual es muy conveniente para empezar los contragolpes con los que se fincó el éxito en resultados de la temporada pasada. Con todas estas consideraciones Jonathan es aún el ideal para ser el portero titular en el Club de Fútbol Monterrey así le pese o le disguste a Antonio Mohamed y su cuerpo técnico.