Rayados: Mi amigo Luis Miguel Salvador

Aquí una historia.

En el año 2015, justo cuando se pensaba que la directiva de Rayados, en manos de Luis Miguel Salvador, estaba tomando decisiones equivocadas y en que el la afición pedía su salida, fue cuando mi hijo y yo tuvimos la oportunidad de conocerlo.

Fue un domingo 22 de noviembre del año 2015, última jornada de la temporada y tocó de visita contra Toluca. Un día antes habíamos perdido la oportunidad de pasar a la liguilla por el resultado de Monarcas Morelia, por lo que ya no estaba en juego nada. Como todo aficionado alguna vez, tuve la oportunidad de viajar ese día, ida y vuelta a Toluca, solo para ir a ver a nuestros Rayados jugar de visita, aún y cuando no teníamos boletos para entrar al partido. El vuelo de Aeroméxico salía a las 6:40 am por lo que desde las 5:40 ya estábamos ahí. En la sala de espera vimos a Luis Miguel Salvador y nos acercamos a saludar. Era el momento idóneo para recriminar por las decisiones que se habían tomado y reclamar que ya estábamos eliminados del torneo, pero no, esa no es mi forma de ser, entonces, le dijimos que les llevara el mensaje a los jugadores de que estábamos con el equipo y que teníamos mucho orgullo de ser aficionados rayados, en las buenas y en las malas; nos preguntó si íbamos al partido en Toluca a lo que le respondimos que sí. El avión aterrizó en el DF a las 8:00 am y hubo un retraso en el descenso del avión, por lo que se hicieron las 8:30 y se hacía tarde. Ya en camino a la salida, apresurados, nos volvimos a encontrar con él y nos preguntó sí ya teníamos con quien viajar a Toluca, le dijimos que íbamos a ver apenas cómo le haríamos para llegar al estadio, me dijo, vámonos, les doy raid, yo voy para allá, ahorita mismo ya me esperan en la salida para irnos directo a Toluca, dijimos SÍ. No todos los días nos suceden cosas como esa y fuimos afortunados. En el camino a Toluca platicamos del nuevo estadio, de los jugadores, de la selección, de nosotros los aficionados, etcétera, la plática fue amena y él siempre se mostró atento a lo que le decíamos. Tomó una llamada y aproveche para preguntarle al chofer cómo le podríamos hacer para regresar al aeropuerto; cuando terminó su llamada Luis Miguel me dijo, no te preocupes, este servicio es de ida y vuelta, ya está pagado, yo me regresaré con el equipo, por lo que puedes utilizarlo para regresar al aeropuerto de la ciudad de México; después, me preguntó por los boletos, le dije que llegando al estadio los compraríamos, no te preocupes, me dijo nuevamente, ahorita me van a llevar al hotel de concentración, ahí les entrego unos boletos de cortesía para ti, tu hijo y el chofer, van, asisten al juego y se regresan al DF, es más, pueden llegar a saludar de una vez a los jugadores en el hotel. Así sucedieron las cosas, convivimos un momento con los jugadores y nos fuimos al estadio, terminó el partido y regresamos a Monterrey con la derrota a cuestas. ¿Por qué nos trató de esa manera si somos unos aficionados comunes y corrientes? Lo que yo puedo decir es que es un gran ser humano, es “Mi amigo Luis Miguel”.

Luis Miguel y nosotros bien post

La balance del día, desde el punto de vista de un aficionado de 12 años, mi hijo, fue: “Hoy tuvimos un día más bueno que malo, perdimos es lo malo, pero conocimos a Luis Miguel Salvador y pudimos platicar con él, conocimos de cerca a los jugadores, nos dieron raid a Toluca ida y vuelta y nos regalaron boletos para entrar al partido”. Se gana y se pierde, pero todo lo que se vive alrededor del futbol, como esta historia, es lo que más se disfruta.

Nosotros los aficionados hacemos y deshacemos, desde nuestro punto de vista, lo que la directiva debería o no hacer. Aún más, etiquetamos a los directivos y los evaluamos como si nosotros los pusiéramos o quitáramos de sus puestos; gritamos, tuiteamos y hacemos ver nuestra molestia con la directiva, la verdad es que, en los negocios, lo que habla son las utilidades, las ganancias, el balance financiero y el cómo se ha manejado el dinero. En todas las organizaciones existen consejos directivos que evalúan los resultados de esos dirigentes que tienen la encomienda de manejar la organización y en base a esto, tomar decisiones de quien se va o se queda, nosotros los aficionados no.

Es decir, no hay que tomarlo tan personal porque al final de cuentas, ese no es nuestro papel como aficionado (quitar o poner directivos), nuestro papel es manifestarnos para bien o para mal, apoyar, asistir al estadio y gritar lo que se nos venga en gana, convivir con los amigos, disfrutar cada jugada, en fin, se puede ganar o perder, pero nunca dejar de alentar ¿Qué no se supone que el futbol es algo para disfrutar? Entonces, dejemos que cada quien tome su papel y disfrutemos de esto que tanto nos apasiona, el fútbol y nuestros Rayados.

¡Así sea!  ¡Arriba el Monterrey!

Twitter: @mauricionerid