No es coincidencia…

Por : Francisco Pérez

Han pasado ya 11 jornadas de este torneo Apertura 2016, 11 partidos de los cuales Rayados ha ganado tres, ha perdido cuatro y ha empatado otros cuatro, dando como mediocre resultado 13 de 33 puntos disputados, posicionándose así en el lugar 11 de la tabla. Para nadie es ajeno el hecho de que Monterrey cuenta con la segunda plantilla más cara y también la segunda mejor plantilla del fútbol mexicano. Es difícil que las plantillas solo por ser lo que son o costar lo que cuestan ganen campeonatos, pero esto debería representar una “ventaja” sobre los demás equipos del fútbol mexicano y deberíamos hacerla valer. Una gran plantilla, por sí sola, no es garantía de nada, pero tanto dinero, combinado con el apoyo de la afición y un director técnico que conoce el fútbol mexicano, que ha hecho campeones a 3 equipos y ascendió a uno más, eso debería ser una fórmula casi infalible para salir campeón o, al menos, estar en los primeros planos.

¿A quién hay que culpar? No lo sé, pero ya no es coincidencia que Rayados tenga plantillas bastas, competitivas y con jugadores de calidad y termine en el puesto 9, 10 u 11 de la tabla. Vayamos un poco al pasado a analizar todo esto.

En el Clausura 2013, al mando de Víctor Manuel Vucetich, La Pandilla clasificó “por accidente” ya que Querétaro, quien ostentaba el lugar #8 de la tabla, descendería, dándole su lugar en la liguilla al equipo que en ese momento ocupaba el lugar #9, los Rayados de Monterrey. Hasta aquí todo parecía “normal” y, tanto directiva como afición, creíamos que al siguiente torneo el llamado “Rey Midas” podría sacar el equipo a flote con refuerzos y una mejor pretemporada.

Llegó el Apertura 2013, se fueron De Nigris, Ayoví, Coronita, “El Tepa” Solís y Dorlan Pabón pasó al Valencia de España. Todos creíamos que vendrían refuerzos de igual o mejor calidad y con la misma entrega, en cambio trajeron a Marlon de Jesús Pavón, Efraín Juárez y Lucas Silva, quienes, salvo Juárez que jugó un buen torneo el semestre pasado, dieron muchas más penas que gloria. Transcurrió el torneo, el Profe Vucetich no pudo y, tras la jornada 7, fue cesado y trajeron a otro petardo “El Profe” José Guadalupe Cruz. Al finalizar el torneo Rayados era el #11 de la tabla y solo logro hacer 20 pts.

Para el Clausura 2014 la paciencia fue la misma, pues para la jornada 7 fue cesado “El Profe” Cruz y fue nombrado Carlos Barra, para el final del torneo otra vez Rayados quedó fuera de la Liguilla en el #10 de la tabla con 23 pts.

Con Carlos Barra al mando llegó el Apertura 2014 en dónde Rayados comenzó a ganar y, aunque con poco buen fútbol, pero con Dorlan de regreso y con un gran torneo de Stefan Medina, Rayados logró clasificar con 27 puntos en el lugar #6 de la tabla general, aunque el equipo fue eliminado por el América de “Tany” Mohamed.

Para el Clausura 2015, tras haber hecho un buen torneo con Rayados, Carlos Barra seguía al frente ahora con toda la legión de colombianos, pues se agregaron Chará, Cardona y Mejía, tres jugadores de calidad demostrada en el fútbol de su país. A pesar de tener más armas, se agotó la paciencia en la jornada 6 y se anunció como nuevo Director Técnico a quien el grueso de la afición rayada pedía, Antonio “El Turco” Mohamed. Detengámonos un poco, imagínense la cara de Mohamed cuando le dijeron que el “crack” de su equipo pesaba cerca de 85 kg y su goleador, su delantero estrella, medía 1.68 m. Claramente “El Turco” sabía que estaba tomando un equipo sin pies ni cabeza y, sobre todo, un equipo atípico. Al final del torneo, Rayados se volvió a quedar en el intento, logrando solo 24 puntos y quedándose en el lugar 12 de la tabla.

Ahora sí, un estadio nuevo que hacía cimbrar lo más profundo de cualquier ser futbolero, una plantilla vasta, un técnico ganador y buena pretemporada, incorporándose un “9” como Rogelio Funes Mori, era Rayados firme candidato al título, lamentablemente se volvió a quedar en el intento, pues solo lograron hacer 23 puntos, quedándose en el lugar 9 de la tabla.

Clausura 2016, el torneo que a todos nos hizo creer que estábamos de vuelta, que volveríamos a campeonar, que regresaríamos a ganarlo todo, y a poco estuvo la Pandilla de darnos esa enorme alegría, a unos escasos minutos. Todos sabemos cómo acabó.

¿Quién es el culpable? Sigo sin saberlo, pero ahí están los hechos, no es coincidencia que de 7 torneos disputados en 1 se clasificó “de chiripa” y en 4 no se logró clasificar, siendo solo el torneo anterior, y el primer torneo con Carlos Barra, la excepción a la regla. 4 de 7, demasiado mediocre para este equipo.

Ya no es coincidencia, quizá esa es una de las razones por las que Luis Miguel Salvador ha sido cesado, porque se está haciendo costumbre hacer torneos mediocres y quedar fuera. No nos podemos acostumbrar, no lo haremos, somos aficionados y nunca dejaremos de alentar, pero queremos verlos campeonar, queremos ganar cosas importantes, y vamos a presionar hasta obtenerlo.