Rayados encontró su fútbol

Durante muchos partidos, Rayados con Antonio Mohamed recurría al pragmatismo con los balones largos buscando espacios para los atacantes, teniendo un bloque bajo cuya zona de recuperación era a pocos metros del área, lo cual les dio resultados positivos, incluso los colocó como líderes, pero era bien sabido que era muy difícil sostenerse de esa forma.

A veces el resultado engaña; puede que se gane mucho y se juegue mal, o puede que no se gane y se juegue bien, justo así han sido los últimos partidos de Rayados contra América, Toluca y Tigres, donde había posesiones largas que aseguraban defender con la pelota y controlar a los rivales, y los volantes como Celso Ortíz entienden bien esta forma de sentir el fútbol que, a la larga, te ayudaban a mantenerte con estabilidad peleando por cosas importantes seguido y no esporádicamente, porque el BBVA no es una cancha solo para Justin Bieber, debe haber fútbol de liguilla siempre.

Tener la pelota por momentos prolongados no es una moda, ni tampoco una terquedad; es una necesidad para lograr jugar de una manera bien prolongadamente. Es muy reducido el grupo de gente que disfruta de ver equipos, o a su equipo particularmente, de forma “defensiva” esperando al rival para tratar de recuperarla y atacar esperando un milagro. Es cierto que se puede ganar de cualquier forma, no existe ninguna regla que obligue a un estilo, pero sí es cierto que para ser un equipo grande hay que ser protagonista los 90 minutos y no solo por el resultado que salga en las portadas de los diarios.

Es sencillo empezar a sacar estadísticas de qué equipo ganó en x país y con cuánto % de posesión, y a partir de eso generar una opinión solo estadística sin haber visto los partidos, lo cual no es lo ideal, porque tener la pelota (al igual que todos los estilos) por supuesto que busca el triunfo, pero va mucho más allá de eso, porque el protagonismo y la distinción, así como el reconocimiento de propios y extraños, es mejor que solo ganar “de cualquier forma”.

Salir jugando con una línea de 3, juntando y girando para encontrar los mejores espacios por donde atacar sin necesidad de ir a chocar contra los rivales, atacar con mucha gente ordenada para poder presionar y recuperar arriba tras pérdida en lugar de tener que correr contra tu portería. Estos aspectos que Rayados ha estado adoptando, si los mantiene para la próxima temporada y los va entrenando para mejorarlos, seguramente les dará una estabilidad futbolística que los llevaría a la estabilidad institucional. Que haya confianza en tratar de jugar bien con la pelota, el fútbol puede que se tarde pero siempre le da justicia a quien se la merece.

Puedes seguirme en Twitter y comentarme qué opinas de esta nueva forma de atacar: @edutorresr