¿Ángel o demonio?

Edwin Cardona ha sido tema de conversación para todos los aficionados Rayados estos últimos meses, pues debido a su falta de compromiso y futbol se ha ganado a pulso el coraje de estos.

Es cierto, Cardona no ha mostrado en todo el torneo su verdadero nivel, ese nivel que enseñó el torneo pasado y que lo colocó como el máximo representante de Monterrey, sin embargo, parece que con el tiempo las cosas se olvidan y la mayor parte de la afición lo quiere fuera.

Todos están en su derecho de estar molestos con el 10 rayado, y cómo no después de todo lo que ha ocurrido este torneo, la expulsión en su primer encuentro, la baja de juego, y la falta de compromiso, sin embargo sacarlo del equipo puede que no sea la mejor decisión.

Ya lo comentó Al Rayado en otra columna, ¿Qué hubiera pasado si finalmente Suazo se hubiera ido del club después del pésimo primer semestre que tuvo? (OJO, no estoy comparándolos en su nivel ni forma de juego, sólo en situaciones similares) posiblemente Chupete habría dejado el futbol mexicano y estaría brillando en otro lugar de Sudamérica, mientras nosotros, los aficionados Rayados lo recordaríamos como el que vino de paso y no logró ser el jugador que necesitábamos. Por suerte todo esto es un “hubiera” y nada de esto sucedió.

¿Qué vamos a sentir cuando Cardona deje a Rayados y empiece a brillar como lo hizo el torneo pasado pero con otro equipo? Porque somos testigos de que calidad la tiene, Yo lo se, no podemos cumplirle cada capricho a este jugador sólo para que se quede y demuestre su verdadero potencial, pero ¿realmente ha hecho tantas cosas mal? Tuvo una baja de juego es cierto, pero fuera de eso, la situación de su viaje a Cancún él la ve como algo normal y no lo hizo para mostrar su inconformidad, a pesar de no estar teniendo minutos nunca se ha quejado ante la prensa y siempre ha seguido con la misma buena actitud hacia sus compañeros.

Le falta un poco de compromiso con el equipo, si, le falta entender que tiene que ser uno de los máximos referentes del plantel y que siempre tiene que estar a tope. Simplemente, hay que darle la oportunidad de regresar a ser quien era, ya anotó este pasado sábado y si pronto vuelve a ser ese jugador explosivo, goleador que hace la diferencia, estaremos diciendo “Que gran decisión, el no haberlo vendido”.

Todo esto es especulación, pues finalmente muchas cosas están por cambiar en el equipo con el cambio de directiva y no queda más que esperar a ver que remodelación se da dentro del club, para poder empezar a ver la diferencia el siguiente torneo.

Por : Eduardo Shabot

Twitter : @EShabot17