Rayados: La Receta del éxito que todos tenemos.

Estos días he leído las diversas opiniones en las redes sociales sobre la situación actual de nuestro equipo, sobre todo después del domingo en que nos vimos eliminados del la liguilla. Todo mundo creemos tener en nuestras manos la receta para que esto se componga y Rayados sea el equipo que todos queremos, una de ellas puede ser sacar a tal o cual jugador, cambiar de técnico, cambiar de presidente, cambiar de directiva ó modificar el sistema de juego, etcétera, etcétera. Ninguna de ellas se puede ignorar ante los malos resultados, según el resumen de las temporadas del equipo bajo el mando de Mohamed.

Pero veamos, para llegar al éxito hay muchos caminos, unos más rápidos y otros más lentos, los primeros suponen arriesgar, apostar por lo que ha funcionado recientemente y dadas ciertas circunstancias tomar este camino; los segundos suponen aplicar sistemas de desarrollo desde las bases, seguir ciertas reglas y aplicar ciertos conocimientos y en otras circunstancias desde luego. Ninguno de los dos asegura cien por ciento de efectividad en el resultado esperado, puedes ganar o puedes perder. ¿Qué circunstancias rodean a nuestra institución? ¿Un campeonato inmediato ó uno a largo plazo? No hay mucho tiempo para tomar la desición.

No obstante lo anterior, hay algunos analistas de la vieja escuela que critican los caminos cortos hacia el éxito, y no permiten que las innovaciones se establezcan, por que, si no es como ellos ven el fútbol, todo está mal. Es más, ahora recuerdo el tema de la “posesión” de Castillejos en los partidos, muestra clara de que ningún método te asegura el éxito, por ejemplo.

El fútbol es algo muy incierto porque depende de un factor: el  humano. Los mejores sistemas de administración dicen que mientras exista este factor, nada es seguro, siempre habrá un porcentaje de incertidumbre, es la verdad, porque es un hecho, no una suposición.

En mi particular manera de pensar creo que cualquiera de las dos apuestas es viable, porque hay que considerar las circunstancias bajo las que se toman las decisiones y sobre todo que cada persona tiene su propia manera de reaccionar ante esas circunstancias, es decir, el juicio de “está bien o mal” depende de estas mismas circunstancias, por consiguiente, depende del cristal con que se mire y de las pérsonas que toman esas desiciones.

Ahora bien, para tomarlas existen muchos sistemas o métodos de nivel intelectual, mismos que  podríamos discernir, pero, particularmente en mi afición, en mi hobby, en lo que me gusta tanto, en lo que, mientras tengo disfruto y cuando no me adapto, ahí, no me gusta perder energía en esos análisis.

Es decir, dejemos de complicarnos la existencia realizando movimientos y analizando si estamos bien o no con Mohamed, Jona, Gargano, Cardona, Duilio Davino, Ornelas, FEMSA, etcétera, etcétera. vivan su vida, porque la realidad nos dice que no tenemos fútbol en esta recta final del año y no estamos sentados en la mesa de las desiciones, punto. Y sí eso es su vida, pues adelante, cada quien.

Nunca se deja de ser Rayado, incluso cuando no tenemos fútbol. Un ojo al gato y otro al garabato, dicen.

Felices fiestas a todos, sean felices estimados amigos “a su manera”.

Así sea!

Twitter: @mauricionerid