Rayados del Monterrey: Las prisas matan el juego de Tigres.

Si Ferreti parece haber encontrado todas las respuestas, que Mohamed le cambie las preguntas. Que así sea la lucha desde el banquillo en la decisiva batalla de este clásico 110.

Para que esta vez Rayados salga vencedor de esta edición del clásico es necesario encontrar la manera de neutralizar el juego de tigres, ese que tiene que sumar pases y juntar el bloque para poder llevar el balón hasta la portería rival: Jugadores que pueblan la media para ir construyendo superioridades por dentro hasta fabricar ocasiones de gol.

Chivas y Pumas no incomodaron a tuca con su planteamiento, regalaron carriles exteriores, no cortaron circuitos en bloque bajo, pero ¿Qué hacer para contrarrestarlos? La clave no sería prestar atención cuando sus jugadores se junten en la medular, porque desde ahí no son peligrosos; si supera líneas Rayados deberá tener su primer línea esperando bien juntos, para evitar obligar a dividir marca.

La mejor manera de penalizar el desacierto felino no es correr 30 metros, habría que descender a Pato Sánchez, nuestro mejor asistidor, más en labores recuperadoras y dejar apostados a Dorlan y FM para acelerar la transición ofensiva. Algo tan rudimentario como olvidado, Rayados es así: la pelota corre más y mejor que el jugador, incluso que Dorlan. Las transiciones de Rayados no deben ser carreras fulgurantes de Pabón y Pato. Cardona deberá dar pases precisos y sutiles que siempre generen igualdades o superioridades contra la defensa de tigres, y en los 2 pivotes la apuesta deberá ser con Molina y Celso, el regreso de este último para intentar el control del balón que genere juego y dominio de acciones. Con el añadido de que esta vez las jugadas no deberán morir como cuando esta Gargano; Funes Mori procurara una continuidad necesaria que oxigene a sus compañeros y favorezcan la posible variedad de llegadas: jugadas de espalda, de poste…combinaciones.

De esta manera Tuca, con todo y su conocimiento del juego y una capacidad de trabajo, se tendrá que enfrentar ahora a un reto mayúsculo: ¿Cómo combatir el sistema de ayudas flotantes construido por Turco? El sábado, intuyendo como juega el enemigo, intentar lo que más daño les hace: derivar su juego hacia las batallas individuales.

Aniquilado el sistema de construir superioridades de tigres, de generar ese “tercer hombre”, Tuca tratará de generar plusvalías de la forma más pura: a través de muchos duelos individuales. Llegados a este panorama: ¿Quién es el extremo más vertical y regateador de Tigres? Aquino. ¿Quién es el interior que más siente la profundidad y se atreve a desbordar a través del regate? Dueñas.

He aquí uno de los motivos por los que se debe orillar a tigres a cometer errores técnicos. Desde su propuesta, alterarles su ADN: “I have the ball, I pass the ball”, hacerles resentir el proceso de percepción-toma de decisión-ejecución de sus jugadores: antes de que reciban, la opción ya no solo será pasar sino también regatear. Y el sábado, además, ellos tendrán que hacerlo todo rápido porque solo les vale la victoria. Alterando el proceso de toma de decisiones de los jugadores y el aumento de la velocidad conducirlos al error fatal.

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