Rayados del Monterrey: ‘La táctica como bandera de batalla’

1.- ¿Cómo ENCARAR LA PRIMER CONTIENDA?

4-3-3 con Molina como ÚNICO mediocentro, Celso vigilando a Dueñas y Pato cerca de Aquino o Zela. Un Molina con el objetivo de proteger los laterales (Piris-Castillo) para evitar situaciones de 1×1 en banda y poder defender al ‘10’ entre líneas sin que, Sosa o Dammn, saquen a Basanta y Montes de la zona.

Arriba, 3 auténticas balas que supongo explican en la pizarra la decisión de retrasar tantos metros la defensa con la idea de que tigres deje cada vez más metros entre su última línea y Nahuel y así poder asesinar a contraataque. El regreso de Chara a este encuentro será de vital importancia.

En el otro lado del ring estará uno de los Tigres más predecibles de los últimos tiempos, con la idea de no liberar demasiado a sus defensas protegiendo la transición defensiva, con muchos más apoyos por detrás que por delante del poseedor de balón y con largas, pero horizontales, combinaciones de pases solo alteradas para buscar la espalda de Castillo y Piris, con Sosa (o Dammn) Aquino y Gignac.

2.- ¿SOBREVALORACIÓN DEL FACTOR Zelarayan?

En la previa debato tímidamente con un amigo tuitero sobre la importancia de Zela, incluso no teniendo regularidad en este torneo. Este jugador puede pesar más de lo que todos imaginan. Si le dejas la espalda de los mediocentros y arranca, destroza cualquier sistema de coberturas. Si retrasas a tus mediocentros para que haya vigilancias directas sobre él, los interiores Dueñas y Aquino jueguen libres, te someten con balón cerca de tu área y no hay posibilidad de disputar posesiones. Si es un central el encargado de salir por él para no dejarle recibir, sus extremos tienen vía libre para lanzar la diagonal hacia dentro buscando uno contra uno con ventaja y contra el portero. Sin embargo, por momento de poca temporada o de juego, el número de arrancadas del argentino no es una constante, no amenaza tanto, no genera esa capacidad de atracción en el rival que libera a Aquino, Dueñas o Sosa para entrar lanzados en segunda línea y decidir los encuentros. Ya en los últimos Clásicos de la ‘era Turco’, Rayados no necesita un jugador escoba por detrás del pivote, con Molina y un central compensando la espalda de éste cuando sale por los interiores, es suficiente y muy eficaz.

3.- CONCENTRACIÓN: LA IMPORTANCIA DE LA SIGUIENTE ACCIÓN

En la primera parte de estos 180 minutos, la transición ofensiva de Rayados será clave, tener buen primer pase tras recuperación en una óptima rueda de pases que los obligue a ellos a replegar, tener en una segunda jugada como opción de romper el marcador. Los laterales rayados atentos a sus espaldas, si Rayados no tiene el balón, deberá no sufría sin él. Tigres podrá tener la posesión, pero no crear desequilibrios, si juega siempre contra el centro del campo del Monterrey por detrás del balón. Que su plan no sea agresivo ni valiente, y el equipo de turco no sea superado. El ataque posicional de ellos no genera ventajas, salvo en momentos de inspiración de alguna individualidad.

4.- ATACAR LA MEDULAR

Si algo le duele a Tigres es la posibilidad de atacar la debilidad defensiva de sus interiores. La posición de un mediapunta para desactivar a Pizarro será esencial. Por delante de balón que jueguen Pabon y FM y, en ocasiones, Chara. Sin nadie detrás de ellos en zonas intermedias, para que éstos se peguen directamente contra la defensa de cuatro de ellos, que defiende con referencias fijas y sin tener que salir de su zona. Serían un muro constante.

5.- ¿ES POSIBLE el 4-2-3-1?

Intuyo porqué también pudiera salir Rayados así. Contra unos tigres que cada vez amenaza menos la espalda de la última línea y en la que no consiguen generar desequilibrios por detrás de los mediocentros, no parece tan necesario retrasar tanto la altura de la presión. Con el 4-2-3-1, el punta no tendría necesidad de replegar hasta la línea del mediocentro rival, porque la vigilancia directa sobre Pizarro la haría el media punta, teniendo a Celso y Molina como pivotes cerca de Dueñas y Aquino y con la ayuda de Pato para no tener desventaja posicional cuando el ‘falso 9’ entrara en esa zona de influencia. Además, tras recuperación, tener tres jugadores entre líneas, por detrás del punta posibilitará atacar la espalda de Dueñas y Zela (generando desequilibrios en los centrales de Tigres que si salen tienen a la espalda al delantero centro, FM).

6.- EL REPLIEGUE como recurso

Plantear un 5-3-2 con Celso-Molina-Pato por dentro solo es admisible entendiendo que el resultado favorece. El momento en clásicos de Gignac y Sosa, tener los laterales cada vez en posiciones más estables (no se lanzan al espacio libre, lo ocupan de entrada) y la falta de superioridad en el uno contra uno ofensivo facilitan la forma de defenderlo en zona y manteniendo un reparto racional de los espacios. Tigres obliga a que cada jugador de su equipo que va a ser defendido, necesita por lo menos dos-tres futbolistas, lo cual va generando espacios libres en todas las zonas del campo. Y también, que, aunque se produjera una pérdida, estará descompensado y con muchos hombres fuera de sitio, dificultando la siguiente acción y facilitando su presión tras pérdida.

Disminuida la calidad en la posesión y eliminada la presión tras pérdida, el equipo defiende en el alambre porque no tiene jugadores para esa defensa posicional a la que le invita el juego. Pizarro juega en una línea aislada, encargado de hacer coberturas por dentro y defender las zonas laterales, Dueñas, Zela o Aquino no tienen uno por uno defensivo y no generan ayudas cuando el balón les sobrepasa y en el área (tras ataques por banda) falta contundencia. Incluso, la distancia que hay entre Pizarro y el resto del campo hace que cualquier balón frontal sea una posibilidad de peligro porque nadie está en posición de disputar la segunda jugada.

En este sentido, las intenciones de tuca podrían no corresponder con la naturaleza del juego que propongan sus futbolistas. De ahí que haya un cambio obligado y su propuesta cambie por desesperación.

7.- LA DISPUTA DE LA POSESIÓN

Se ha visto en los últimos clásicos cual es el plan: Tigres quiere dominar el balón y Rayados, el espacio. Los de azul con blanco regalan metros para atacarlos y ha funcionado. Pero no siempre es así, en lapsos de partido se invierten los papeles: Rayados adelanta la presión, quiere el control y ataca desde el balón. En esas circunstancias, tigres sufre conforme se aleja de la portería contraria. Los de arriba no presionan y el rival pasa rápidamente a atacar contra la línea de Dueñas y Aquino, que no son especialistas. Esto ha sido una tónica de lo que son los Clásicos de un tiempo acá.

Se espera otro gran partido táctico, si esperas espectáculo te invito vayas al circo.

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