Edwin. Nos quedaste debiendo.

Edwin. Gracias por lo que le diste al club. Pero en la cuenta final, nos quedaste debiendo.
Sé que no leerás esto, pero como aficionado tengo que decírtelo: Tenía las más altas expectativas cúando llegaste.
Incluso tras tu llegada escribí un post para compararte con el ídolo más grande que tiene la Institución: Humberto Suazo.
Ahora veo que fue un error. Una esperanza ciega de aficionado que se quedó ahí.

Al final de todo, lo que me da coraje es que el talento lo tienes.
Hay jugadores que llegan a vestir la de rayas y quedan a deber porque el fútbol que tienen no es suficiente.
En tu caso tienes talento de sobra. El problema parece estar en otro lado.
Como aficionado a este club, tenemos que ser exigentes con los jugadores más que en otros lados.
La institución paga bien y paga a tiempo, tiene instalaciones privilegiadas. La ciudad tiene todas las comodidades. La afición desde la primer temporada ya tenía tu nombre en el dorsal de la playera, algunos hasta te dijimos Crackdona. Realmente las escusas para no rendir se reducen.
Me quedo con la impresión de haber visto sólo chispazos de tu futbol. Grandes goles desde fuera del área. Buenos regates y pases milimétricos.
Pero al final recuerdo más esas expulsiones tontas que nos costaron puntos, esas veces que se te veía trotar en el campo, esa ausencia en juegos importantes… Ese maldito penal fallado.
Estás joven y, como lo he repetido hasta el cansancio, tienes talento, pero tienes mucho que mejorar si quieres trascender en este juego. Sobre todo en ganas. En actitud dentro y fuera de la cancha.
Si no vuelves al club, deseo que encuentres eso en otro club y que tengas una buena carrera.
Pero si regresas a vestir estos colores espero que seas consciente del gran compromiso que implica y que para entrar en nuestro corazón blanquiazul necesitas dejar la vida en cada jugada.

Mientras tanto … ¡Buen Viaje!

Twitter: @Al_Rayado