Nuestro Aldo, el Aldo de la gente

Es imposible redactar todo lo que el hermano menor de los De Nigris hizo no sólo por esta institución sino por cada aficionado de este glorioso equipo.

En un momento de impotencia y desesperación por resultados positivos, la noticia de su retiro, causó más allá de dolor y tristeza, un sentimiento de nostalgia al recordar cada momento que nos hizo vivir en compañía del Chupete.

Es impactante ver como han pasado los años y como de un momento al otro las dos figuras más grandes en la historia de esta institución (Tomando en cuenta campeonatos) y la dupla más atemorizante del futbol mexicano, ha dicho adiós al futbol profesional.

Este texto busca más que nada agradecer directamente a Aldo De Nigris, al 9 de la gente, todo lo que nos hizo vivir, en las buenas y en las malas.

Gracias Aldo por esos festejos que nos hacían reír, gracias Aldo por demostrarnos lo que es saber levantarse en momentos difíciles, gracias por siempre correspondernos de la mejor manera, gracias por poner en alto el nombre de tu hermano, gracias por esa liguilla en 2009 y por el segundo campeonato en 2010, gracias por cada CONCACAF, gracias por llevarnos a Marruecos, gracias por nunca darte por vencido.

Desde que Aldo anunció este pasado miércoles su retiro, vinieron a nuestras mentes tantos goles llenos de emoción.

Cómo olvidar el gol al América? Ese gol del Tano; cómo olvidar el golazo en semifinales al Toluca o el cabezazo a Cruz Azul en la Gran Final? Cómo olvidar el primer gol a Tigres en el Uni y cada uno de los que hizo después? Cómo olvidar el gol fantasma a Santos tras el centro de rabona de Suazo o como olvidar ese gol que nos llevó a nuestro tercer Mundial de Clubes? La cuenta nunca para.

Son muchos los recuerdos que tenemos de De Nigris, a partir de ahora siempre positivos, pues quien se atreva a decir que tuvo una carrera de “tronco”, no sabe lo que es el futbol y la importancia de este jugador para que nuestra Pandilla tuviera esa época de oro que tanto anhelamos repetir.

Jugando de poste, con tiros de larga distancia, haciendo paredes o incluso haciendo regates, Aldo demostró que cuando estas contento en un club, siempre darás lo mejor, tan es así que logró fundarse en la playera tricolor.

Aldo se va, pero su legado queda, y queda para siempre. Llegó con perfil más bajo que la mayoría de los refuerzos que llegan últimamente y no sólo calló bocas, sino que se ganó el corazón de cada rayado, que este miércoles volvió a corear en su mente: “¡Ole, ole, ole, ole, Aldooo, Aldooo!”

Eduardo Shabot (@EShabot17)

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