Rayados de Monterrey: Y colorín colorado

Hace más de 10 años habían dos equipos en la Ciudad de Monterrey, dos equipos con las mejores aficiones del país, que no lograban pelear por el título de la Liga, pero que cada torneo valía la pena si se ganaba el clásico regiomontano.

Pasaron los años y ambos equipos comenzaron a crecer. Rayados primero, de la mano de su mejor jugador en la historia Humberto Suazo, junto con Aldo de Nigris y el Rey Midas en el banco que comenzaron a cosechar títulos, 2 nacionales y 3 internacionales para esta institución que poco a poco encontraba alegrías en algo más que el clásico de Liga y empezaban a tener más relevancia.

Tigres tardó un poco más, pero tras conseguir un título después de casi 30 años, el equipo también despertó y comenzó a conseguir más campeonatos con la llegada de André-Pierre Gignac, Nahuel Guzmán y al Tuca Ferretti en el banquillo. Lo que una vez era un partido por salvar la temporada, se convirtió en un partido trascendental para las aspiraciones dentro de la misma temporada.

Ambos clubes intensificaron la rivalidad; esto ya no se trataba de ganar un partido, sino de conseguir más que el otro, demostrar que se es mejor no sólo que el rival de la ciudad, sino del resto de los equipos.
Tigres siguió ganando y con la llegada del Turco Mohamed, ídolo como jugador de La Pandilla, a la dirección técnica del equipo albiazul, se esperaba el resurgir del Monterrey. En 2015, los de la Universidad Autónoma de Nuevo León volverían a poner la presión en Rayados, alzando nuevamente el trofeo frente a Pumas.
En el 2016, a casi un año de la inauguración de la nueva casa de los Rayados, el mejor estadio de Latinoamérica, Monterrey tenía la oportunidad de campeonar de local, sin embargo una tragedia de último minuto destruiría un sueño, que inició en una Liguilla eliminando al rival eterno.
Seis meses después, Tigres lograría lo que Rayados no pudo. En Tiempo Extra empataría a 2 global el marcador con el América y en penales volvería a ser campeón en su estadio.
Un torneo después Monterrey trataría de reponerse y en Cuartos de Final se encontrarían nuevamente con los de San Nicolás de los Garza, quienes nunca los habían vencido en liguilla, sin embargo, por primera vez en la historia el Tuca Ferretti lograría imponerse en fase final con los felinos 6 goles a 1 en el global; Tigres no permitía que Rayados se levantara.

Finalmente llegamos al Apertura 2017. Rayados líder indiscutible con 37 puntos, ganando el clásico en Liga, mejor ofensiva, defensiva, invicto en casa y campeonato de goleo. Tigres por su parte segundo lugar con 32 puntos, invicto también en casa y potencia a lo largo del torneo regular.
La Liguilla se convirtió en un paseo para Rayados que de la mano de Dorlan, Carlos Sánchez, Avilés Hurtado y Funes Mori se instalan en la final como si se tratara de un mero trámite. Tigres batallaría más en Cuartos de Final contra León, pero en las semifinales contra América reviviría en el momento más oportuno.
Esto significaba que por primera vez en la historia Rayados y Tigres definirían, en el clásico más pasional del país, al próximo campeón en un clásico que pondría fin a una era; el clásico más importante de la historia.
A seis meses de que Tigres lograra al fin derrotar en Liguilla a Rayados, con la gran final jugándose en el estadio nuevo de la Pandilla en el que no han podido coronarse, ambos equipos llegando en un nivel superior al resto de la Liga y con los mejores planteles del torneo llegábamos al momento esperado.
La mesa está servida para la mejor serie de clásicos en la historia, sin goles de visitante, sin mejor posición en la tabla, Rayados tratará de volver a demostrar quien es el rey de la ciudad, en su estadio, con su gente y frente al eterno rival. La única forma que Monterrey tenía para comenzar un nuevo legado en el Gigante de acero era enterrando a los Tigres en el partido más importante.
Rayados merece este título, lo merece tanto, que antes de conseguirlo tenemos que pasar por la prueba más difícil de nuestra historia, una prueba que nos regresará nuestra corona.
Para lograr culminar ese momento que tanto se nos ha negado, teníamos que concretarlo de la mejor manera y contra ese rival que en los últimos años, hay que ser honestos, nos ha superado. Rayados tiene la final que necesitaba para acabar con los fantasmas del pasado y comenzar un nuevo ciclo, el ciclo de la nueva época dorada.
Que rápido pasa el tiempo, hace unos años Rayados y Tigres jugaban un clásico regional para salvar la mediocre temporada, en un partido que en el papel significaban tres puntos.

Hoy, ambos equipos pelean mano a mano, en la primera final televisada en 25 países alrededor del mundo, por demostrar quien es el mejor equipo del país y el máximo referente de la ciudad y del futbol mexicano. No señores, esto no es un cuento de hadas, esto no es ficción ni una historia inventada, esta es LA GRAN FINAL REGIA DEL FUTBOL MEXICANO.