Rayados del Monterrey: ‘Juego de posición, el reto’

Decía Mohamed en la entrevista que la presión para campeonar ahora es más grande. Esa declaración está llena de fuerza, reto, obsesión o como le quieran llamar. Las adversidades merecen un trato diferente, te fortalecen.

La temporada pasada fue espectacular en muchos aspectos. Desde la confianza en un chico de 18 años y que este, la supo aprovechar hasta la mejora en la idea de juego, fueron cosas que se tienen que valorar sin duda alguna.

A la afición rayada no le basta esto y piden lo que para ellos solo es digno de medirse en su vara, ‘el campeonato’. Si bien, este es el objetivo que persiguen otros 17 equipos también, y claro está, se tiene que luchar con todo para lograrlo, pero ante esto, debemos de preguntarnos, ¿qué nos está haciendo falta para ello? y mejor aún, desde uno como aficionado…¿cómo podemos contribuir mediante ideas, sugerencias, aportaciones etc. para que el logro se culmine?

Hemos visto como Rayados es el equipo que con pocos toques llega a puerta con peligro, su idea de juego directo no hay otro equipo que la ejecute mejor y la idea funciona, eso no es cuestionable. Sin embargo, y como todo en la vida, la idea no es infalible. Equipo que pretende el protagonismo y lo logra, es un equipo muy estudiado por el rival, ese es el IVA que se tiene que pagar cuando se quiere protagonizar.

A Rayados le han encontrado sus flaquezas, la forma de como desdibujarlo en momentos cruciales. Para ser puntuales, vayamos al examen final, ese que aún, no sé ustedes, pero a este que escribe, no hay un solo día en que no se pregunte a sí mismo que la historia pudo haber sido diferente si se hubiera afrontado de otra manera.

Cuando el rival consigue irse al frente en el marcador a Rayados le cuesta remontar. Ese es el primer obstáculo, ¿por qué? Porque el ADN del equipo es el espacio, el juego largo que por naturaleza cuando el rival logra la ventaja y cierra los espacios (2do t de la final de liga pasada) forzando al equipo al pase corto y para jugar al pase corto, combinativo, se requiere de otra idea de juego que el equipo, no digo que no la trabaje, pero que si, necesita de más trabajo para dominarla del todo.

La falta de un ataque de posición es, desde mi óptica, el trabajo medular que nos está faltando para ganarlo todo. No podemos depender de un ataque de inspiración, ese que a veces te va a dar y otras no, y menos en un momento crucial y de caos de un juego de final. La idea principal del juego de posición es que los jugadores se pasen el balón en espacios cercanos para después dar un pase a un lejano libre, esto es, el concepto de “hombre libre”. Cuando un jugador recibe el balón sin oposición de marca y dispone de tiempo y espacio para generar, es fundamental. La idea principal es saber controlar el desorden del caos de un partido para atacar las debilidades del rival.

El ejemplo de lo que les hablo lo tuvimos en la otra final, la de copa. El rival vino con una propuesta totalmente de repliegue, sabedor de las debilidades rayadas. El partido fue denso, con pocas ocasiones claras, Rayados entendió que la manera de contrarrestar la adversidad era buscar el camino de la posición. Pasar el balón con sentido, en donde los jugadores dominen el cómo, cuándo, dónde y para qué conducir, tocar y moverse sin balón. El recorrido de Basanta para posicionarse por la banda y generar amplitud fue fundamental, fijó al lateral de ellos (Chagüi). El otro movimiento importante fue el de Funes Mori limpiando la zona a Dorlan (dejarlo como hombre libre) y fijar al otro central (Murillo). El último pase de Dorlan fue ejecutado a partir del tiempo y espacio que generó el concepto de ‘hombre libre’, el del juego de posición. A consecuencia de esta jugada, Avilés facilitó así la creación de línea de pase.

El tercer hombre se puede resumir como una acción en la que hay tres pases: hombre 1° a 2°, 2° a 1° y 1° a 3°. En este gol, el jugador 1 (Dorlan) no tiene opción de línea de pase con el jugador 3 (Avilés) por lo que se apoya con el jugador 2 (Pato), para después jugador 1 quede libre de oposición y juegue con jugador 3.

El éxito de este gol fue concebido a través de una visión global de trabajo. Hay una mentira en el futbol que se dice que atacar y defender están fragmentados. Basanta nos demostró aquí que el fútbol es una composición de un todo por la reunión de sus partes. Un defensor está atacando cuando realiza un pase a uno de sus atacantes en la salida y puede defender cuando su equipo está atacando, fijando a un rival en el caso de que el rival robe el balón y genere una contra.

Por lo tanto, amigos, en fase ofensiva, dominar esta tendencia de juego será fundamental. Enfoquemos las formas y no las piezas, Mohamed necesita crear un conjunto, que, si bien no sea perfecto, si desarrolle una capacidad de responder dependiendo de las circunstancias del partido (capacidad de adaptación). Así, tendremos más argumentos para conquistar el tan ansiado título.

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