Rayados de Monterrey : De la tragedia renace la unión

Por : Eduardo Shabot

Twitter : @EShabot17

En la vida, lamentablemente son las tragedias las que terminan por unir más a las personas y las que, por alguna razón, terminan demostrándote que es realmente lo que importa; en el futbol sucede lo mismo.

A todos nosotros nos tocó vivir la peor tragedia en nuestra historia, una tragedia que nos deja aún con la cicatriz abierta, y que tiene tintes de pesadilla. Perder la primera gran final regia ya significaba un dolor punzante, pero el perderlo en casa y ver al archirrival levantar la copa en el estadio que tanto hemos presumido y en el que a nosotros, el ser campeones se nos ha negado, sembró un dolor mayor que posiblemente no sanará y tendremos que aprender a vivir con él.

Sin embargo no todo es negativo. Seguimos molestos, eso me queda claro, pero cada vez que la historia nos juega en contra, es donde más unido me siento, no solo con la afición que comparte el mismo sentimiento, sino con el equipo, porque el equipo siente mucho más nuestro aliento cuando vamos mal y es ese momento el que me recuerda el porque somos rayados, porque a pesar de enojarnos, llorar y querer olvidarnos del equipo, eso nos resulta imposible. Este equipo representa más que futbol, es un símbolo de unión, coraje y seguir adelante. El mismo equipo nos demuestra cualidades que son necesarias en nuestra vida diaria y la fuerza que les da el apoyo del aficionado.

Las tragedias terminan por unir más a la gente o en este caso a la afición con el equipo. Levantar la Copa MX realmente no era nuestra prioridad, sin embargo tras lo ocurrido en la liga, esa final contra Pachuca terminó cobrando más fuerza. Porque vimos a jugadores que terminaron quitándose por unas cuantas horas la depresión y compartieron con una afición que nunca abandona una copa, un título que físicamente no te da nada, pero que simbólicamente representaba el hecho de que seguimos juntos, seguimos luchando y pronto llegará nuestra revancha.

Tenemos el nivel futbolísticamente, jugadores extraordinarios y quieran o no, un técnico que amaría más que nada poder ganar la Liga con este club. Así que no perdamos la esperanza porque este equipo merece mucho más de lo que le ha tocado.

Ya inició el torneo, la esperanza irá cobrando fuerza conforme avance el mismo y pronto convertiremos toda esta frustración en una alegría inmensa que nadie podrá igualar.

Y como diría el buen Walter Erviti: “Vamos, levantate, todavía queda mucha historia por escribir”