Rayados vs Cruz Azul : Miércoles de ceniza, amor y goles.

Por: César Casillas

Twitter: @cesarcasillas_

El miércoles, según la liturgia católica, es día de ayuno y abstinencia. Sin embargo, una ironía del destino quiso que este año se empalmara (la palabra nunca fue mejor empleada) con el 14 de febrero; un chocolatoso y florido día en que las filas de coches afuera de los moteles será lo más cercano que veremos a una procesión.

Además, este día, juega la poderosa raya y dudo que sus jugadores cumplan el ayuno de goles ante un Cruz Azul que viene cargando su pesada e histórica cruz desde la jornada 1.

La importancia de este partido “de jornada 7” es tanta que se puede considerar un parteaguas. Después de la derrota contra Toluca, Rayados no se puede dar el lujo de perder otros 3 puntos; sobretodo si tomamos en cuenta que jugara dos partidos de visita consecutivos, contra Necaxa en la jornada 8 y contra Atlas en la 9.

Los Rayados tienen que ganar para seguir posicionados en la parte alta de la tabla, una exigencia que se ganaron en base a los buenos resultados en los últimos torneos.

Ojalá y que en la misa que nos congregará frente al rectángulo verde, en este miércoles de ceniza, amor y futbol; se plasme lo que no se dejó en claro el domingo en Toluca, y que podamos ver a un equipo que, a pesar de cualquier circunstancia adversa, cuenta con los recursos suficientes para ser considerado como candidato a ganar la liga.

Ojalá y que las letanías de La Adicción (las únicas que me sé y me remueven las entrañas) suenen más fuerte y nítidas en los oídos de los jugadores de Rayados que, en el campo, representan la religión de muchos de nosotros; feligreses de azul y blanco que, con cerveza en mano, acompañamos al equipo a lo largo de este vía crucis que comenzó aquel aciago 10 de diciembre.

Que los malos recuerdos se olviden durante la noche del 14 de febrero, que una fiesta de goles incinere al rival en la cancha y sus cenizas simbolicen la conversión de nuestra suerte, el fin de nuestra penitencia y anuncie nuestra resurrección.