Rayados del Monterrey: ¿Qué tan difícil será cobrar un penal?

Por: César Casillas

Twitter: cesarcasillas_

La catarsis del triunfo de Rayados contra Atlas, el pasado viernes, puede ser más importante de lo que se piensa; porque más allá del mediano funcionamiento y los tres puntos obtenidos, se encuentra el golpe anímico positivo al definir el juego desde el punto de penalti.

El fantasma de los penales en Rayados es un tema comentado a nivel nacional; ignoro como lo entiendan en el seno del equipo, así como la presión que signifique cobrar uno (todo se tiende a ver más fácil desde la comodidad de la tribuna); pero, en mi opinión, es tema primordial por ser un reflejo de la mentalidad del grupo.

El tiro de penal es simple y complejo a la vez, debido a un factor: Personalidad.

Se necesita templanza, altanería y prepotencia para ganar el duelo “tirador vs portero”. Y, si bien es cierto que el carácter puede sr adquirido con el paso del tiempo, este no se puede trabajar en un entrenamiento.

Nicolás Sánchez demostró tener el carácter necesario, y esto no es casualidad. La personalidad futbolística del argentino (y del uruguayo) suele ser diferente. Allá la presión de cobrar un penal es infantil comparada con la pelea salvaje para sobrevivir en las inferiores y debutar en primera división.

Además de tener calidad, tanto tirador como portero deben estar forjados de un acero muy especial, y ejemplos hemos tenido muchos:

Juan Pablo Carrizo es un atajador de penales, Hugo González no.

Rubén Ruiz Díaz era un atajador de penales, Jonathan Orozco no.

Y así como hay porteros cuya personalidad los magnifica cuando se enfrentan al “manchón penal”, hay tiradores a quienes, independientemente de su olfato goleador, velocidad o habilidad con la pelota; su carácter los vuelve implacables.

Basta recordar, en los últimos quince años, a Paulo César “El Tilón” Chávez, Luis Ernesto Pérez o Sebastián Abreu.

Recuerdo un partido en que la depurada técnica de Benjamín Galindo lo hizo anotar dos penales contra los Tigres en el Estadio Universitario, uno con la pierna derecha y el otro con la izquierda.

“El Maestro” era un especialista desde los once pasos, fue el cobrador designado para ejecutar el quinto penal contra Bulgaria en el Mundial de Estados Unidos 94; lamentablemente, los errores de sus compañeros sentenciaron la tanda de penales antes de que él pudiera tirar.

Los jugadores con más experiencia y carácter dentro del campo deberían tener el derecho natural de cobrar los penales, me vienen a la mente Leonel Vangioni, Carlos Sánchez, Jesús Molina y Nicolás Sánchez, quien ya lo demostró.

Ojalá nuestros Rayados encuentren en “Nico” a su hombre de confianza; y puedan, al fin, dejar atrás una de las varias maldiciones que venimos arrastrando.