Rayados del Monterrey: La victoria más oportuna del año

Por: César Casillas

Twitter: @cesarcasillas_

La noche del sábado cambió la perspectiva, alimentó la esperanza y detuvo la hemorragia en la tribuna. La victoria obtenida por los Rayados del Monterrey ante el Querétaro nos liberó el grito de gol, fue una válvula de escape.

La del sábado es, sin duda, la victoria más oportuna e importante del año. El primer paso hacia la reconstrucción de la confianza perdida, tanto por aficionados como por jugadores.

Oportuna porque se condensó, en un solo partido, el problema y la solución. El primer tiempo fue de unos Rayados sin tino ante el marco, ataques repetitivos y predecibles; con defensores desconcentrados, perdidos. Querétaro ya había anotado un gol y todos en el Estadio BBVA sabíamos que se encerrarían y liquidarían el partido en un contragolpe.

Pero no, para el segundo tiempo Rayados salió furioso, violento. Con un Avilés Hurtado atrevido y encarador, Dorlan Pabon fino en su definición, Leonel Vangioni cumpliendo de sobra con las expectativas de su regreso. La Pandilla recordó que para abrir una defensa cerrada tienes que ganarle el uno contra uno, dejar de lanzar pelotazos al área y tratar de filtrar balones con idea… con magia.

Oportuna porque la figura del partido fue Avilés Hurtado. Una magistral jugada individual de Avilés culminó en el primer gol que despertó a la tribuna. El mismo Avilés Hurtado inició la jugada del segundo gol, con un balonazo milimétrico desde la media cancha que fue definido a la perfección por Dorlan. Y para asegurar el resultado, otro pase del ecuatoriano, con toda la ventaja, para que Alfonso González definiera sobre la salida de Thiago Volpi. Una voltereta emotiva que fue como agua fresca para el sediento.

Es el jugador que más necesitaba una buena actuación, que mas requería reconciliarse con la afición. La forma de superar el bache anímico del 10 de diciembre no es metiendo un penal… es aportando en la cancha lo que sabe.

Oportuna porque le ganas a un Querétaro que te sacó de la Copa MX; que puso a jovencitos, “en tu cara y en tu cancha”, a tirarte penales como si fueran cracks… que vino a evidenciar a tus estrellas.

Oportuna porque fue antes de la fecha FIFA. Si se hubiera empatado o perdido este encuentro, estos 14 días hubieran sido un infierno para directivos, jugadores y cuerpo técnico. Con los tres puntos en la bolsa, Jonathan González y Jesús Molina viajarán a la convocatoria de la selección nacional con la mente despejada.

Rayados ocupa el sexto lugar de la clasificación general con 18 puntos. Para amarrar un lugar en la liguilla deben llegar a los 27 puntos, es decir, 3 victorias más. Su área de oportunidad está en ganar el siguiente partido en Pachuca y los dos partidos como local ante Pumas y Lobos BUAP. Después de eso, lo que escurra de las visitas ante América y Tigres será miel.

No podemos cantar victoria, hay que ganar 9 puntos más. Sin embargo, tenemos la satisfacción de haber dado un primer paso, contundente en el resultado y emotivo en las formas. El camino hacia la gloria se tendrá que pavimentar con muchas pequeñas satisfacciones como la de este fin de semana.