Rayados de Monterrey: Se cayó la ‘Casa de Naipes’

Por: Cesar Casillas.

Twitter: @CesarCasillas_

El sábado se consumó un fracaso más en la era de Antonio Mohamed. La eliminación ante Xolos de Tijuana, en la instancia de Cuartos de Final en el Clausura 2018, fue la última de las bofetadas que el plantel dio a su afición.

La serie ante los fronterizos comenzó mal. El marcador de 1 – 1 en la Ida daba ventaja a los Rayados, sin embargo su funcionamiento no convenció, no ilusionó. Aun así, las excusas del pasto sintético y la “condición de visitante” nos hicieron albergar la esperanza de que se impondría la lógica en la Vuelta y avanzaría La Pandilla.

Pero, como es costumbre en esta edición de Rayados, las derrotas son dramáticas y envuelven todo el entorno de la institución. El preámbulo de la tragedia lo dieron las Rayadas femenil, quienes el viernes, ante un estadio prácticamente lleno, perdieron la Final Regia con el “sello de la casa”… dos penales fallados, el segundo una calca del fatídico penal de Avilés Hurtado aquel 10 de diciembre.

Se perdió una segunda Final ante Tigres en el BBVA y las redes sociales, obviamente, explotaron. El sábado, el planteamiento inexplicablemente ofensivo del “Turco” Mohamed cobró rápidamente factura, con dos goles en contra nos fuimos al descanso, y aunque el “gol de vestidor” que Dorlan Pabón anotó en el complemento levantó a la tribuna… al final no cambió nada. Los pelotazos no funcionaron y se consumó otro fracaso más.

¿Se debe ir el “Turco”?

Definitivamente sí. Y no solo por el nefasto entorno que se ha creado en torno al Club de Futbol Monterrey, por las burlas a nivel nacional que le hacen perder valor a la institución o por la baja asistencia que tuvo el estadio toda la temporada.

Hay razones futbolísticas para pedir su salida. Mohamed equivoca la estrategia en los partidos importantes. En las dos liguillas contra Tigres atacaba cuando tenía que defender y se encerraba cuando tenía que presionar. En esta ocasión fue igual, salió a atacar a Xolos como si necesitaran del gol para clasificar, como si no tuvieran DOS VENTAJAS: la posición en la tabla y el gol de visitante.

El plantel

Lo que deprime aún más es que, en caso de que corran a Mohamed, nos quedaremos con un plantel traumado, inoperante en momentos de crisis, sin el carácter para meter fuerte la pierna cuando se requiere.

Un plantel castrado (salvo honrosas, pero pocas excepciones) con jugadores que no han ganado nada importante para el club. El domingo dio conferencia de prensa Duilio Davino, quien, para variar, habló poco y mal.

El “talón de Aquiles” de los directivos es su estrategia de comunicación, carente por completo de empatía hacia el aficionado. Se anunció que evaluarían el trabajo de Mohamed (¿Acaso no deberían hacerlo cada semana?) para definir su continuidad o su cese.

Decir eso y nada era lo mismo.

El “proyecto Mohamed”, que murió en la tanda de penales ante Querétaro en la Copa MX, revivió (cual zombie de Walking Dead) en la recta final del torneo solo para volverse a “morir de nada” ante Xolos en Cuartos de Final.

Estamos ante un escenario que amerita una limpia en el cuerpo técnico, plantel y directivos. Pero también estamos ante la incertidumbre que provoca toda reestructura: otra vez empezar el trabajo desde cero, otra vez contratar jugadores al capricho de un nuevo técnico.

La continuidad (se ha demostrado muchas veces) es el camino al éxito… sin embargo, los proyectos no se deben sostener de fe, mucho menos de miedo al cambio.