Rayados de Monterrey: Pero primero lo primero…

Twitter: @paacoprz

Muchas noticias ha habido tras la salida de Antonio Mohamed de Rayados, en una excelente estrategia de manejo de información la gente del Club de Fútbol Monterrey fue soltando poco a poco las alicientes: que ya está Pizarro (a menos que de Europa venga alguien y pague más de 17M de dólares por él), que ya está casi seguro Barovero. Que están buscando a los mejorsitos mexicanos de la liga para aumentar en cantidad y calidad la base de mexicanos, etcétera.

Sí, muy bien, excelente manera de “vender camisetas” antes de que empiece la temporada. Enorme trabajo del Club al estar buscando gente de calidad mayor a la que nos tiene acostumbrados (los Albertengos, los Benítez , los Nicolás Sánchez), pero aún falta una parte muy importante de este armado del equipo, la que para mí es la más fundamental: falta el Director Técnico.

Bien podría mejorarse, y por mucho, la plantilla pero eso de nada serviría si no está una persona competente en el banquillo. Pueden traer a los mejores jugadores de la liga, pero si los que están en la dirección técnica no hacen correctamente su trabajo de nada serviría.

Solo como un dato a mencionar: Tanto en Xolos como en América, tras la salida de Antonio Mohamed del banquillo, los equipos han dejado en desuso el estilo directo, de pase largo y jugadas a balón parado.

Ojalá suceda lo mismo con este “nuevo” Monterrey que se está gestando desde las oficinas de FEMSA, pero para eso se necesita un Técnico que le sepa al juego y que sea ganador.

Primero lo primero: que el que dirija sea un gran estratega, que se le cumpla con el “estilo” de jugadores que se necesitan para plasmar su idea futbolística y luego hablamos de “bombas” mediáticas, de vender abonos, de llenar estadios, porque si traen de nuevo a “Profe” Cruz, a Carlitos Barra, o andan buscando gente de ese corte, mejor de tiren los millones invertidos a la basura, para el caso es lo mismo.

Sí, todo excelente con armar una plantilla aún más poderosa, pero si el ponen a un chofer de camiones a pilotear un avión, les aseguro que terminará estrellándolo.