Rayados de Monterrey: En etapa de reconstrucción

Por: César Casillas

Twitter: @cesarcasillas_

Aún con la resaca del reciente fracaso, la afición de los Rayados del Monterrey observa atenta como las cuadrillas de obreros remueven los escombros para preparar el terreno… urge tenerlo todo listo para ponerle otros cimientos a este proyecto albiazul.

Nuevo técnico, nueva televisora, nuevo uniforme, nueva plantilla de mexicanos y la cartera abierta para traer más refuerzos. Los Rayados están en deuda con sus colores y con su afición, por lo cual, ya les entregaron las primeras cabezas: Mohamed, Hugo González y Televisa.

Al final ya no supimos si el despido-renuncia del “Turco” Mohamed fue por los malos resultados en liguilla, por la presión que le metió a la directiva al renunciar, por una necesidad de barrernos la “mala suerte” o porque ya le estaba haciendo ojitos el Celta de Vigo. El punto es que se fue, dejando en las vitrinas una pálida Copa MX y una maldición.

Ojala Diego Alonso traiga magia en las manos, un trébol de cuatro hojas en la solapa y tres ángeles de la guarda trepados en el lomo… porque se vino a meter a un club en llamas.

Y así, de un plumazo se fueron también el villano Hugo González y la decadente Televisa, cabezas desmembradas en bandeja de plata para calmar la sed de sangre en la tribuna. Buenas decisiones, creo yo, que abonan a una futura reconciliación con la hinchada.

Pero sin duda, lo que más ilusiona a la tribuna es que (por fin) la directiva ataca un problema obvio: la falta de mexicanos de calidad en la plantilla.

Es bien sabido de la escasez de estrellas mexicanas en la Liga MX (para muestra de ello está la selección que nos representará en Rusia), es un problema que había a atacar a billetazos de forma obscena… y se consiguió.

Con la compra de Rodolfo Pizarro proveniente de Chivas, Jesús Gallardo de Pumas y la retención de los dos “González Rayados”, Jonathan y Ponchito; se ve un cuadro más robusto y con opciones interesantes (la inclusión de “Trapito” Barovero en el cuadro titular ahora si toma sentido).

De forma que, los Rayados están apostando su resto a otra teoría, a un nuevo concepto. Para edificar los triunfos, a veces es necesario romper todo… hasta los cimientos; no vaya a ser que ahí se haya quedado durmiendo la maldición.