América vs Rayados: El primer “examen de confianza”

Por: César Casillas

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Los Rayados del Monterrey tendrán, este sábado, el primero de sus dos “exámenes de confianza” en el Apertura 2018: la visita contra América, jornada 4; y el partido de local ante Pumas, fecha 5.

Invicto, con 3 victorias consecutivas en Liga y 2 en Copa, los Rayados aun caminan por un sendero plagado de bombas de fragmentación, en el que el primer mal paso detonara el malestar de los aficionados “exigentes”; quienes, muy ofendidos, pretenden corregir el rumbo de toda una organización deportiva profesional mediante insultos a los jugadores y “twitazos”.

Por ahora están dormidos, anestesiados por los 9 puntos conseguidos, descansando las armas; sin embargo están alerta, al acecho de la derrota para escupir sus “se los dije” a diestra y siniestra.

Los Rayados saldrán a la cancha del Estadio Azteca a seguir intentando practicar un fútbol hibrido, en el cual explotar tanto el contragolpe como la retención de la pelota; en la medida en que logren imponer un balance entre ambos sistemas, el equipo se verá mejor.

Los resultados que acompañan a La Pandilla hasta el momento son engañosos, surgidos más de la calidad individual de sus costosas incorporaciones que de su sistema de juego.

Es muy temprano aun para echar las campanas al vuelo con esta edición del Monterrey, asimismo, es demasiado pronto para reventarlos y exigirles cambiar la historia reciente del Club en 5 juegos.

América y Pumas, sin ser los mejores equipos de la Liga MX, representan un reto mayor a lo que fueron Pachuca, León y Querétaro; tanto por nomina como por impacto mediático, ganar este sábado en el Azteca le daría a Rayados suficiente crédito con su afición para afrontar el Apertura 2018 con tranquilidad, sin que le esté “respirando en la nuca” aquel “sector exigente”.

Los otros, los “yupi yupi”, los “vendidos”, los que apoyamos, seguiremos alentando a los colores y quienes los portan; gritando los goles y lamentando las derrotas, pero sin mezquindades, con la plena conciencia de que el fútbol y sus caprichos algún día nos favorecerán.