Rayados vs Morelia: A seguir seduciendo a la afición

Por: César Casillas

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Los Rayados tienen una dificilísima misión este próximo sábado ante los Monarcas Morelia. No es el potencial de su rival, no es la falta de jugadores y tampoco son problemas internos; la misión imposible de La Pandilla es quitarle la mueca de disgusto a gran parte de su afición.

El Monterrey tiene 5 victorias en 6 partidos jugados en el Apertura 2018, es sublíder, Nicolás Sánchez (siendo defensa) también es sublíder de la tabla de goleadores; suman 15 puntos y, si ganan este sábado, estarán a 2 victorias de amarrar su clasificación con 10 juegos pendientes.

Sin embargo, la afición sigue ofendida. Nada le parece. Caprichosa y altanera, ve con desdén la tabla general y dice: “No es suficiente, yo quiero el campeonato”.

Ni siquiera la cardiaca victoria ante Lobos BUAP, con el emocionante gol de “Nico” Sánchez en el minuto 93, evitó el mar de quejas en Twitter. Increíble.

Recuerdo, como si no hubieran pasado 24 años, un partido Monterrey vs Morelia jugado en el Estadio Tecnológico; los Ates eran dirigidos por la “Tota” Carbajal y, faltando 4 minutos para terminar el encuentro, ganaban cómodamente 4 – 1.

Ante el resultado apabullante, la “Tota” se retiró a los vestidores, fiel a su costumbre, y no vio los últimos 5 minutos del partido.

A mis 11 años, escuchaba el juego por el radio, seguramente narrado por Roberto Hernández Jr.

En los últimos 4 minutos del encuentro, 2 goles de José Antonio “Tato” Noriega y 1 del “Vaquero” Jáuregui empataron increíblemente el marcador. Recuerdo claramente a “Toño” Nelly, sentado en la mesa del programa Doce Deportes, comentar que querría saber “quién fue el valiente que le dijo a la “Tota”: Señor, nos empataron

Eran otros tiempos, temporadas en las que el equipo apenas aspiraba a clasificar y casi nunca lo conseguía, tiempos de escuchar los partidos en la radio y de patear balones en la calle.

Hoy día, viendo a los Rayados desde la zona de prensa del lujoso Estadio BBVA, observando como los jugadores intentan sin éxito hacer olvidar a la afición el oscuro pasado reciente, me gustaría que todos hubieran vivido aquella época. Los años en que alentábamos a un escudo sin estrellas, a un equipo sin liguillas, en un estadio rentado sin vitrinas con trofeos… cuando gritábamos eufóricos ese ridículo empate ante el Morelia, en una temporada 1993 – 1994 llena de fracasos.

Volver a lo sencillo y disfrutar lo que recibimos, dejar atrás el dolor y sentarnos a disfrutar del fútbol. Eso sería agradable.