Rayados del Monterrey: ‘Las Transiciones’

El deporte del fútbol en los últimos años se ha considerado el juego como “entereza inquebrantable”. Se entiende el juego como un todo en el que una situación no se puede entender sin saber que pasó anteriormente.

El juego no se puede reducir, porque en cada parte del juego, en cada fase está contenido el todo, y el análisis debe partir del todo a la parte y no al revés, como comúnmente se piensa.

Que el juego sea un todo no significa que no podamos DISTINGUIR distintos momentos en el juego. Diferenciar entre los momentos que tenemos la pelota, los que no la tenemos y los momentos en que pasamos a recuperarla (Transición-DA) o a perderla (Transición-AD) nos ayudará a entender el juego de una mejor forma. Eso sí, pese a poder distinguir diversos momentos, SEPARARLOS SERÍA UN ERROR. Nuestra fase defensiva depende del desarrollo de nuestra fase ofensiva anterior, y viceversa.

ciclo del juego

En un modelo de juego, no se puede olvidar que estos momentos están interrelacionados y que cada uno depende en gran medida de lo que ha ocurrido en el momento anterior.

El fútbol es una disciplina que ha de respetar un ciclo o dinámica de juego, en función de las veces que el móvil cambia de equipo poseedor, por lo tanto, se pasará continuamente de tener el balón a no tenerlo. Adaptarse a la dinámica de juego resultará fundamental para conseguir un gran resultado.

Aquí es donde cobra gran importancia los momentos en que se pierde el balón y se recupera el mismo. Es la dinámica del juego la que da lugar a las denominadas transiciones’, los pasos de un momento a otro.

Decía Rubén Sellés para la revista Fútbol-Táctico en la que definió transición como “momento de articulación del juego entre el momento ofensivo y el momento defensivo (y viceversa), que permite el continuum o dinámica del juego, está insertado en los momentos inmediatamente anteriores e inmediatamente posteriores, y forma parte de la comprensión global del juego.

Coincido con lo que señala Sellés, permitir la dinámica del juego (que distingue momentos con y sin balón) no tiene por qué no respetar la comprensión global del juego (que entiende el juego como un todo indivisible).

Lo importante de lo anterior está en NO SEPARAR, aunque para comprenderlo todo mejor será necesario DISTINGUIR las partes. Para distinguir sin separar Sellés habla de insertarse en los momentos inmediatamente anteriores y posteriores.

O como definía Mourinho, “los dos momentos más importantes del juego son el momento en que se pierde la pelota y el momento en que se gana”.

Las dos transiciones.

La transición defensa-ataque que es la situación en la que se recupera el balón y se comienzan a aplicar los principios tácticos ofensivos para construir y finalizar el ataque (Despliegue).

La transición ataque-defensa que es la situación en la que se pierde el balón y se comienzan a aplicar los principios tácticos defensivos para construir la organización defensiva (Repliegue), en términos especiales pensando también en cómo se va a atacar.

tad-da

Para la T-DA, el desarrollo de la defensa organizada permitirá que, tras recuperar, se pueda atacar de una forma u otra, progresando por dentro o por fuera, más rápido o más lento, mejor o peor…Y es que no hay que olvidar que el objetivo de la defensa organizada no sólo es el de destruir el ataque rival, sino que también debemos empezar a construir el ataque propio desde la defensa.

Pero, para construir el ataque desde la defensa hay que intentar que nuestra organización defensiva sea similar, o, mejor dicho, complementaria a la organización ofensiva. Es decir, “defender de determinada forma para atacar de determinada forma y atacamos de una cierta manera, para ser capaces de defender de una forma compatible. Los aspectos defensivos siempre tienen que estar relacionados con los aspectos ofensivos, sino jamás se conseguirá un juego de calidad.

Explicado lo anterior, quisiera tocar el tema de las transiciones en Rayados. El equipo en este torneo, lo veo confundido en ciertos aspectos del juego. Por momentos se ven sólidos atrás, dependiendo de muchos jugadores y bloque muy atrasado pero descoordinado en ataque. Poca transición ataque-defensa, luego, para el 2T (Minuto 65 en adelante), baja la intensidad y presiona mal. Aunado a poner jugadores jugando en posiciones donde pueden rendir menos.

En esta nota, me quiero centrar específicamente en la parte de la transición ataque-defensa. Desde mi punto de vista pudiera ser una parte medular en la problemática que ha caído el equipo especialmente donde se indica que baja su intensidad (65’ en adelante).

He apreciado que el equipo hace un repliegue intensivo, supongo que la intención es la de encontrar espacios “animando” a los rivales más retrasados a adelantar su posición e incluso incorporarse al ataque, dejando espacios a sus espaldas que pudieran ser aprovechados enormemente. Sin embargo, desde mi trinchera, creo que el equipo opta mal al replegarse completamente, ya que, dentro de la defensa organizada que se pretende, se debe indicar qué compensadores se van a realizar, no sólo persiguiendo el objetivo de facilitar la labor a los compañeros en el momento en que recuperan el balón, sino también de captar la atención de los defensores directos impidiendo su incorporación al ataque. Ya que, en los últimos partidos, a consecuencia de que Rayados se repliega con su totalidad de jugadores en propia cancha, el rival aprovecha para incorporar más recursos al frente, ganando la posesión y con ello, muchas de las veces generando ocasiones en minutos finales.

Pero ¿que son los compensadores? Lillo los definía como los movimientos que realizan los jugadores que no intervienen directamente en la defensa para preparar el ataque, con los objetivos, de no perder la ocupación racional del campo, de estar en condiciones de atacar inmediatamente, de preparar mentalmente el momento ofensivo ocupando espacios vitales del juego que puedan utilizarse para iniciar el ataque, y de obligar a los oponentes directos a que se preocupen más de defender que de atacar.

Siempre los jugadores más alejados del balón tendrán algo que hacer…, cuando un jugador roba el balón, los compañeros han de estar en disposición para recibirlo en las mejores condiciones y en el mejor sitio posible. Algo que no está sucediendo en Rayados, al momento de recuperar el balón (transición D-A) la pérdida de este es inmediata, se ha observado que, en minutos finales, el equipo ya no le alcanza para salir en corto, optando por salir en largo, perdiendo muchos balones a consecuencia de no ganar segundas jugadas, algo que se hacía de maravilla torneos anteriores.

Pudiera resultar interesante que ciertos jugadores no pasen por fase de defensa organizada, ya que condicionan más el ataque rival situándose para atacar (transición ofensiva) que, participando activamente en la defensa, así es como han caído los goles rivales en minutos finales en estos dos últimos partidos. Dándoles total iniciativa con el repliegue intensivo, permitiéndoles incorporar más hombres al ataque.

Por lo tanto creo, que los compensadores, como los llama Lillo, son los jugadores que se quedan por delante de la línea de balón, preferentemente cerca de medio campo (puede haber jugadores por delante de la línea de balón que no están compensando, sino defendiendo activamente), sin defender directamente aparentemente, aunque sus acciones tengan incluso más resultado que las de algunos de sus compañeros al impedir las incorporaciones de adversarios.

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