Clásico Regio 117: Resurgimiento o destrucción

Por : Eduardo Shabot

Twitter : @EShabot17

Nueve jornadas han pasado ya desde el inicio de una nueva era, tras la salida de Mohamed y la llegada de un Diego Alonso que no ha hecho méritos suficientes para ganarse el cariño de la afición.

A inicio de torneo había quienes le dábamos el beneficio de la duda al técnico uruguayo, pues tras lo sucedido en los últimos certámenes y el cambio total en el estilo de juego, era evidente que la transición no sería sencilla.

Nueve fechas han quedado atrás y el futbol desplegado por el equipo no es el que debería de mostrar. Teniendo tantas estrellas y siendo un equipo de primer nivel en el futbol mexicano es increíble las cosas que le están sucediendo a este equipo.

En primera instancia está el factor refuerzos, donde increíblemente la directiva no ha podido encontrar a un elemento que pudiera competir con Rogelio Funes Mori, quien además suele lesionarse constantemente, en la delantera. ¿Cuántas temporadas han pasado sin tener otro nueve real en el equipo?

Después esta el factor cancha; evidentemente la última final pérdida afectó no sólo a los aficionados que han mostrado su molestia, con todo derecho, ante la falta de títulos y finales perdidas por el club, sino también a los jugadores quienes muchos no han vuelto a ser los mismos.

Sin duda alguna el plantel que tiene este equipo es de lo mejor que hay en el país, sin embargo, eso no se ha reflejado en el terreno de juego. Y si la gente sigue molesta, no es sólo por el pasado, sino por el presente, pues a pesar de marchar sextos en la tabla a cuatro puntos del líder, la falta de calidad en la cancha es la que tiene molesta al aficionado.

De los últimos juegos hay tres, quizás cuatro jugadores que le dan movilidad a este equipo. El primero es Dorlan Pabón, quien ahora jugando más abierto por la banda se le va más cómodo, con mayor voluntad por tener el balón y más decidido a ser él quien ponga el pase definitivo. Después sin duda alguna es Pizarro, el arquitecto en ofensiva de la escuadra. Un jugador que cambia el ritmo del ataque pero que a veces hace una jugada de más.

El tercero es Jesús Gallardo quien jugando por la banda se ha convertido en una variante de mucho peligro en ataque, con un cambio de ritmo brutal que logra generar espacios importantes que no hemos sabido aprovechar. (Aplaudirle a la directiva por estos dos refuerzos junto a Barovero)

Y un cuarto elemento importante, al cual le pondría un asterisco es Nico Sánchez, el jugador del coraje. Un elemento que ha salvado en varias ocasiones al equipo de un mal resultado y que, aunque defensivamente a veces se vea lento, su valor se ha visto transmitido al resto del grupo.

Fuera de estos cuatro elementos, el equipo no ha destacado y aún no sabemos a que juega. La paciencia se acaba y se debe de mostrar pronto un estilo de futbol definido.

Este domingo se juega un clásico muy importante en el Estadio Universitario. Muchos podrán decir que esta rivalidad ya no es la misma desde aquel 10 de diciembre, pero yo les aseguro que nadie siente este partido como cualquier otro y finamente el resultado y futbol que veamos en este próximo juego, con la importancia que sabemos tiene, terminará por decretar la resurrección de Rayados o la destrucción de un equipo que tendría que volver a replantearse la manera en la que se quieren lograr los objetivos.