Diego Alonso caminando por el filo de un barranco

Por César Casillas.

Un par de jornadas y quedó demostrado que falta trabajo en el banquillo, falta disposición en la cancha y concentración en quienes cargan la estafeta de “ídolos”. Los Rayados de Diego Alonso atraviesan su peor momento mediático desde la final de copa perdida ante Cruz Azul.

Si antes el reclamo era por dejarse empatar en ciertos partidos, o por su planteamiento “defensivo” para acumular puntos, ahora ni eso. No hay fútbol, no hay puntos y no hay indicios de tener un plan de ruta.

El planteamiento y los ajustes de ayer domingo, en la derrota 1 – 0 ante Atlético San Luis, revivieron el #FueraAlonso; la gente no puede quitarse de la cabeza la fantasía de que, con el mismo plantel, otro técnico llegará a llenar de campeonatos las vitrinas en el corto plazo.

Pero, esta idea fantástica se cae cuando vemos fallar a Marcelo Barovero y a “Nico” Sánchez, los ídolos que nos dieron el campeonato de Concacaf.

Entonces, según la “lógica tuitera”, necesitamos técnico, defensa central y portero; y así, cada semana, se pueden ir sumando nombres a la lista negra de esta “Santa Inquisición Rayada”.

Los problemas inmediatos de Alonso

Diego Alonso está en una encrucijada. Por un lado necesita rescatar a “Maxi” Meza, futbolista tasado en 14 millones de euros al que, si o si, tiene que sacar de la banca para convertirlo en referente del equipo.

Por otro lado, hoy le llega Vincent Janssen; un holandés misterioso cuyo pasado inmediato no da garantías de nada y que, sin embargo, tiene que pisar la cancha forzosamente en vista del “caprichoso” nivel futbolístico de Rogelio Funes Mori.

Otro problema es sacarle el humo de la cabeza a Rodolfo Pizarro, quien tiene la maletas listas y el pasaporte en la mano para irse a jugar a Europa… a pesar de que nadie pregunta formalmente por él.

Este mal inicio de torneo se puede convertir, en dos o tres semanas, en una tormenta perfecta para Diego Alonso.

El uruguayo debe resolver estos problemas inmediatamenteporque, cuando se vaya, nos dejará un problema aún más grande: conseguir un técnico ofensivo, triunfador, costoso,guapo, honesto, que quiera venir a medio torneo y que les embone a cada uno de los “trolls rayados” en redes sociales. Nada sencillo.

Twitter: @cesarcasillas_.