Corazón valiente

Por Miguel Guerrero.

El capitán sigue lesionado. Cada vez se ve más complicado por su edad y salud, que pueda retomar un ritmo de juego regular.

No hemos podido tener un mejor representante para estos tiempos. Un jugador que al oírlo hablar transmite la misma serenidad que Ghandi pero parado en la central te hace recordar a William Wallace.

¿Cuánto tiempo más podremos seguir teniéndolo en nuestro plantel?, es algo complicado de saber. Lo que sí tengo claro es que no es mucho el tiempo que nos sobra. El último sobreviviente activo en el plantel de la etapa más gloriosa de nuestro equipo no debe retirarse sin una última vuelta olímpica. El único en esta ciudad que ya sabe cuánto pesa el trofeo de Liga, el de Copa y el de Liga de Campeones.

Desde esta columna lanzo un recado a Nicolás Sánchez:
Tengo que confesarte, Nico, que no fuiste el primer central de este equipo en ser decisivo en una final. Ahora todos recordamos cuando Suazo dejó hincado a “San Oswaldo” para ponerle la cereza al pastel de diciembre del 2010. Es justo recordar que el que logró inclinar la balanza a nuestro favor, elevándose en el aire como Superman salvando a quien cae de un edificio para anotar el 2-0 fue José María Basanta.

Con la tan rumorada (y merecida) renovación de tu contrato, Nico, tendrás la oportunidad de quedarte en el lugar de Basanta. Ya tuviste mucho tiempo para aprenderle. Estoy seguro que serás un gran capitán.

José María Basanta estará muy pronto en el Olimpo de Héroes Rayados. Una gran carrera entregada al Club de Fútbol Monterrey. Vale la pena, Nico, que no aflojes para que al menos logres la mitad de las ligas que él consiguió.

Él es mi capitán; gracias capitán.

Twitter: @migueleguerrero.