Amigos, Vincent, Alonso… Vamo a calmarno.

Por Al Rayado.

Amigos Rayados;
El sábado me tocó ver algo en el estadio que me preocupó. Por ahí del minuto 70, el señor Vincent Janssen corrió desde atrás de una de las porterías del BBVA hacia la banca desatando la euforia de la fanaticada. El sonido local anunció el cambio: “Sale Rogelio Funes Mori y entra con el 9 Vincent Janssen.” La tribuna estalló en euforia. Y a los pocos segundos de entrar y aún sin haber tocado la bola, un amplio sector del estadio comenzó a corear al holandés: Oe, oe, oe…
¡Tranquilos! Vamos a calmarnos, pensé. El tipo, sí, viene como refuerzo estrella, pero ni siquiera ha tocado la bola y ya estamos coreando su nombre. No podemos convertirnos en esa afición villamelón que ahorita le aplaude y dos partidos después sin meter gol ya lo va a estar reventando.
Ni tanto que quema el santo, ni tanto que no lo alumbre. Ahí mismo en esos 20 minutos de partido vimos lo que puede pasar. Un jugador todavía fuera de ritmo de competencia pero contagiado por esa euforia colectiva entró en un estado de aceleración que no le permitió pensar claramente con la pelota en los pies. Al contagiarlo con ese frenesí, le hicimos más daño que bien. Erró pases, falló una clara, se hizo amonestar y descontó a Talavera en una jugada que bien pudo ser una segunda amarilla. No digo que todo haya sido derivado de la respuesta de la afición, pero sí influyó en su comportamiento, no me queda duda.
Insisto, vamos a calmarnos todos, vamos a darle el espacio y el tiempo que necesita para adaptarse al equipo, a los compañeros para estar en forma.
Vamos a esperar a que este pleno y nos demuestre su futbol. Vamos a esperar a que nos dé alegrías para corear su nombre. Porque así como somos de amorosos, un torneo por abajo de las expectativas y los mismos que gritaban cada que tomaba el balón son los mismos que lo van a estar reventando. Al tiempo.
Twitter: @Al_Rayado