Correr a Diego Alonso, perfecto… ¿y después?

Por César Casillas.

Al perder contra el FC Juárez, la tribuna clama “Fuera Alonso”. Desesperada por ver la torpeza con que nuestros jugadores intentan salir tocando desde el fondo, algunos aficionados llegaron al extremo de extrañar el “futbol directo” de Mohamed que nos hizo perder dos finales. La realidad, es que tendría que caernos encima una avalancha de derrotas consecutivas para que la directiva decida cesar a Diego Alonso.

Al día de hoy, los números son fríos y lo avalan. Inclusive, en mayo ganó la Final Regia Internacional, ¿con qué argumentos lo va a correr la directiva? ¿El capricho de mil tuiteros escondidos tras un nickname?

Estamos a media temporada y será casi imposible conseguir un técnico elite en este momento. Además, está encima el Mundial de Clubes… ¿Qué tan conveniente es iniciar un nuevo proceso? Habrá que hacernos a la idea de que el ciclo de Diego Alonso se medirá en diciembre, después de terminado el torneo y con el resultado del Mundial de Clubes sobre la mesa. No hay más. Es lógico y congruente.

Lo irónico es, que ni el cese de Diego Alonso, ni el despido completo de la plantilla, ni el cambio de directivos, dejarán satisfecha a la afición Rayada. Lo único que podría saciar su hambre es que los “amarillos” empiecen a perder.
Gran parte de la hinchada Rayada evalúa a su equipo en base al “vecino de enfrente”. La Pandilla podría ocupar el penúltimo lugar de la tabla general y las críticas no serían tan virulentas… siempre y cuando los “sinérgicos” estén en el último lugar. Los noventas, pues. Ni hablar, así son estos tiempos. Solo hay que recordar que el proyecto de Sinergia Deportiva con el “Tuca” Ferreti tardó 11 años en dar resultados. 11 largos años en donde perdieron finales, lo corrieron, lo recontrataron, y en los que fueron objeto de nuestras burlas.

Da igual si los Rayados son dirigidos por Alonso, por “Vuce”, por Pasarella o por Luis Pérez; no habrá buenos resultados mientras no se establezca un proyecto con miras a cinco años, con la implementación de un estilo de juego definido (el que sea) y la contratación de jugadores que encajen en este sistema.

Mientras tanto, partidos como los de ayer domingo serán frecuentes, con apáticas alineaciones
improvisadas, costosos jugadores fuera de su posición natural y un técnico desencajado, preparando las maletas un fin de semana sí y otro no.

Twitter: @cesarcasillas_