No los amarres, Diego

Por Alberto Rosales.

Debe ser excelente para Diego Alonso este momento de receso por la fecha FIFA. Rayados se ha mostrado muy bipolar en las primeras 8 jornadas donde tiene 4 victorias y 4 derrotas el cual nos arroja un 50% de rendimiento. Esta pausa en el torneo le viene como anillo al dedo al cuerpo técnico para reflexionar, replantear y analizar lo que se ha jugado, cómo se ha jugado, pero sobretodo ajustar esas tuercas que hacen ver al equipo muy mal de visita.

Creo que más de un aficionado se hace las mismas preguntas: ¿Qué le pasa al equipo cuando juega en patio ajeno? ¿Por qué se descompone tanto? ¿Son los jugadores o el planteamiento táctico del técnico? Creo que en esta última cuestión nos tomaría horas argumentando, debatiendo y repartiendo responsabilidades; entiendo que este deporte se trata de no perder, de marcar más goles que tu oponente, pero no se necesita ser un erudito en el futbol para saber que este equipo solo es cuestión de que meta el acelerador para destruir a los rivales; en días pasados le hicieron una entrevista al profesor Juan Carlos Osorio y en una de sus declaraciones mencionaba que no hay que limitar al jugador en la cancha, que la parte cognitiva juega un papel muy importante al momento de ejecutar con los pies, creo que a veces Diego Alonso le transmite al jugador ese “temor” a perder el balón, no solo yo, creo que muchos sentimos que él mismo le quita esa picardía de ir a encarar, de atreverse a realizar pinceladas como cuando niño uno se atrevía a hacer eso en las canchas del barrio, entiendo de igual manera que debe de existir un orden táctico que no es irse atacar a lo “loco”, no, pero me gustaría que les quitara un poco el freno de mano cuando se juega de visitante porque confiamos no solo nosotros sino los mismos jugadores en el potencial que tiene este plantel.

Es momento de cerrar filas cuerpo técnico y jugadores, de rehacerse, limar asperezas, fortalecer la comunicación y lazos de confianza entre jugadores, si hay necesidad pues reinventarse, descifrar y reforzar los puntos débiles, de tomar decisiones, de darles banca a los que no están rindiendo, de dar oportunidades en la titular a quienes se la están partiendo día a día en los entrenamientos, solo Diego conoce la intimidad de su equipo, pero lo que es verdad, es que cada partido nos abre una puerta para observar lo que sucede dentro, pero pareciera no es la mejor relación cuerpo técnico y jugadores, ojala me equivoque y sea solo una mala racha de algunos partidos en el funcionamiento colectivo, que se logre una regularidad positiva y que podamos llegar en caso de calificar muy fuertes a la liguilla, ahí, ahí ya es otro boleto. ¡ARRIBA EL MONTERREY!

Twitter: @betogallagher